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jueves, 13 de noviembre de 2025

REFORESTAR LA IMAGINACIÓN

 

 

Arriba: graffiti en una calle de Villangómez (Burgos). Abajo: imagen de portada del libro "Criticar el valor. Superar el capitalismo", de Anselm Jappe, Jordi Maiso y Jose Manuel Rojo

 

"Refosterar la imaginación" es el título de uno de los capítulos del libro de referencia ("Criticar el valor, superar el capitalismo", de autoría colectiva y editado en 2015 por la editora Enclave de Libros). De ese concreto capítulo es autor Anselm Jappe, especializado en pensar la categoría abstracta del trabajo asalariado, en desentrañar el misterio de cómo se produce  "valor" (el capital), en qué consiste el fetiche de la mercancía  y cómo el trabajo y la propia vida son convertidos en mercancía capitalista sin enterarnos, delante de nuestras narices.

Fuimos a Villangómez, hace unos días, por Herrera de Pisuerga, Melgar de Fernamental y Padilla de Abajo, sorteando la autovía repleta de camiones que van cargados a Francia y Alemania pasando por Burgos. Fue aparcar y encontrarnos en la pared de la primera casa un cartel con estas palabras de Roberto Bolaño, el surrealista poeta chileno, tomadas de su más celebrado libro, "Los detectives salvajes": "He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia. Mejor así.

"Para la arquitectura y la escultura los infrarrealistas partimos de dos puntos: la barricada y el lecho.  Nos anteceden las mil vanguardias, sin exagerar, descuartizadas en los años sesentas. Un individuo podrá andar mil kilómetros, pero a la larga el camino se lo come".(Extraído, sin orden, del primer manifiesto infrarrealista, de Roberto Bolaño, títulado "Déjenlo todo, nuevamente").

 

Puede que todo se deba a la casualidad, no digo que no, pero fue ayer mismo cuando en casa leí ésto de una poeta francesa, Annie le Brun (1942-2024),   también vinculada al movimiento surrealista: "La deforestación de la imaginación es tan peligrosa como la deforestación de la Amazonía". Enseguida pensé que se quedaba muy corta en esa comparación, porque a mí me parece que la deforestación de  la imaginación lo que pone en peligro es a la especie humana,  en el mismo paquete que la selva amazónica y que otras muchas especies. Completamente de acuerdo en el juicio que a ella le merecían estos acelerados tiempos, en que "la acumulación y precipitación de los acontecimientos vuelve cada vez menos discernibles los efectos de las causas".

A propósito de esta confusión y a mayores de la teoría crítica del "valor", por mi cuenta he llegado a concluir que el Capitalismo, con el Estado como escudero, tienen su principio o causa primera en el instinto bruto de Propiedad territorial y reproductiva que venimos practicando desde hace milenios, al igual que otros primates, solo que nosotros lo hacemos en modo más fino, institucional, como un "derecho". Por eso llevo ya muchos años pensando que mejor que andarnos por las ramas, habría que atacar esa primera causa, tal como sucede con cualquier enfermedad, para no pasarnos la vida tomando pastillas. Y hablando de "valor",  como dice Anselm Jappe en el mencionado libro, "no deberíamos tener más miedo  que el de caer en la esperanza de que ÉSTO se arraglará por sí solo" (las mayúsculas son cosa mía). 

Pero a lo que realmente  íbamos a Villangómez (aparte de para comer), era para ver sus graffitis mientras paseábamos por sus calles, que estaban vacías y que concluían todas en una cuesta plagada de  bodegas abandonadas. Fuimos descubriendo murales pintados sobre tapias y fachadas que ya empiezan a estar algo desconchadas y desvaídos sus colores bajo el peso del tiempo, que no respeta su modernidad (sobrevenida, eso sí).  La infrarrealidad del momento consiste en que a esas horas no nos cruzamos con nadie, niños o ancianos, nadie, ni siquiera un perro. Todos habían desaparecido y solo nos topamos con un silencio otoñal a la vuelta de cada esquina, roto solo por ese aire tan de Burgos, que llega corriendo a su bola por los páramos provinciales y allí se queda, tan fresco.

 

Dos de los mejores graffitis de Villangómez y fotos de los dos poetas surrealistas aquí citados:  Annie le Brun y Roberto Bolaño.

 

A partir de su amistad con André Bretón, Annie Le Brun formó parte del movimiento surrealista de 1963 a 1969, año en que este grupo se autodisolvió. Por entonces comenzó  la época de su crítica al neofeminismo: moralismo y necedad que, lejos de ser inherentes a la palabra femenina, surgen cuando se quiere cargar toda la criminalidad sobre el otro sexo [...] Es lamentable escuchar hoy en todas partes, como si fuese un hecho establecido, que no hay mujeres voyeuristas, que no hay mujeres sádicas, y sobre todo, ya que es el ABC de la ceguera neofeminista, que la mirada es una función fálica".

Sorprende la viveza de colores de un graffiti dedicado a una señora mayor con gafas que pela un pollo; sorprende su exagerado y aumentado realismo, pintado a brocha y spray sobre la fachada de una nave agrícola que guarda un tractor y todo tipo de trastos, sin duda, tal como la vida misma, habas contadas, eso es lo que imagino que habrá ahi adentro de ese graffiti en esa nave.

Mientras hacía las fotos, me vino a la cabeza que nada tienen que ver esos colores vivos  del graffiti con el "vantablack", el color concebido para uso militar  (que fuera patentado por la empresa Surrey NanoSystems), cuya particularidad consiste en que absorbe la luz en más del 99 %.  La luz  que nos encontramos por Villangómez era otoñal como el aire,  y decadente como tirando a sepia, si bien, la mayor parte de los graffitis todavía lucían su color original. El  vantablack es el color negro más negro de todos, y es de propiedad privada. Se obtiene a partir de nanotubos de carbono, que son tres mil quinientas veces más finos que un cabello humano. Todo eso le permite abolir las formas y borrar los contornos hasta hacer invisible cada objeto que recubre. Técnicamente, tiene su explicación en que "el ojo humano no entiende lo que está viendo". Eso sí que es realidad aumentada y no  la escena del pollo muerto que pela la señora mayor con gafas...¡nanotubos, qué exageración, algo tres mil quinientas veces más fino que un cabello...y mira tú para lo que sirve, solo para engañar al ojo humano!

En la realidad-realidad, dicha exageración supera en mucho  a la descrita por Roberto Bolaño en su manifiesto infrarrealista:  

"Las galaxias del amor están apareciendo en la palma de nuestras manos. 

Poetas, suéltense las trenzas (si tienen). 

Quemen sus porquerías y empiecen a amar hasta que lleguen a los poemas incalculables. 

No queremos pinturas cinéticas, sino enormes atardeceres cinéticos. 

Caballos corriendo a 500 kilómetros por hora. 

Ardillas de fuego saltando por árboles (también) de fuego...

Ok, déjenlo todo, nuevamente láncense a los caminos". 

Precisamente "Del exceso de realidad" trataba una de las últimas reflexiones de Annie le Brun. Y lo que allí dijo se está cumpliendo a pies juntillas,  da igual el asunto del que se trate, si de transgénicos o de erotismo, de bioética o literatura, de democracia  o de degeneración del lenguaje, da igual porque todo se enreda promiscuamente, la velocidad con el tocino, en una exitosa estrategia sin precedente histórico, dirigida a lograr una uniforme globalización de lo humano más primario,  ese simpensamiento propio de la vida nuda,   que solo tiene sitio para la sumisión cívica o la oposición subvencionada, ninguno para una mínima disidencia o rebeldía. 

Percibiendo que la realidad está toda ella enfocada hacia el despojo sistémico de la imaginación, Annie le Brun invitaba, antes de morir,   a la resistencia y al retorno de la pasión como único camino para salir del laberinto insulso, homogéneo y   cutre de esta moderna ilustración oscura en que nos ha tocado vivir. Arte y ciencia de la ocultación y el engaño, como el vantablack, sofisticada tecnología de infoxicación narcótica que borra los contornos, que tiende a lo homogéneo y eternamente igual a sí mismo.

La prueba más básica de esa carencia de imaginación está en la arquitectura homogénea que se practica en estos últimos siglos de modernidad capitalista a partir del ideal de vivienda burguesa (casita de campo con jardín) con la que sueñan  los proletarios  unidos del mundo, ese 99%,  todos hartos de vivir  confinados en bloques de modernos pisitos de alquileres imposibles de pagar con solo dos sueldos. Ay, esa proletaria añoranza del Estado  patriarcal, socialdemócrata o fascista, con sus bloques sindicales y sus baratas "casitas del barrio alto", ay, con su economato, su capilla y hasta su cine propio. Y qué decir de esas casonas viejas del pueblo, de anchos muros de piedra con escudo familiar de encargo, con su propio jardín y su conexión wifi, las situadas en primera línea rural, casi enmedio del campo...esas casas con las que sueñan los últimos urbanitas de clase media con estudios, los que todavía sobreviven en los cascos viejos de un mundo metropolitano a extinguir, gentrificado. 

El futuro de Villangómez, como del resto de pueblos de Burgos o de Palencia, ya se sabe: aquí acabarán por vivir solo  gente solitaria y pudiente sin hijos, solo amantes de lo verde, del arte y del campo verde, del dinero virtual y verde, amantes de las mascotas verdes y de la cultura verde,  viajeros de lo verde, desencantados exturistas verdes que se desplazarán solo en bicicletas, patinetes, coches y aviones todos eléctricos y verdes. A ellos pertenece el próximo futuro feudal.

Por eso, durante los fines de semana sus parientes más verdes, juveniles y emprendedores, están graffitando todas las tapias y casas  de muchos pueblos, preparando ese próximo futuro medieval de la especie, no solo en Burgos o Palencia. Y, como muestra, ¡hay que ver qué bonitos  están quedando esos páramos burgaleses y palentinos repletos de magníficos molinillos verdes,  con sus tres aspas  refulgentes, cada una tan grande como un campo de fútbol... o esos campos sembrados antes solo de alfalfas y  trigos, y ahora por fin con todas sus hectáreas rebosantes de plantas industriales productoras de limpias energías verdes y macrogranjas de cerdos por fin rentables, no como aquellas lúgubres alfalfas  y aquellos tristes  trigos  que justo daban solo para comer, apenas para pagar el tractor al Banco y poco más. 


Tres de los mejores graffitis del M.A.R.(museo de arte rural) de Villangómez

 

Desde la infancia hemos sido acostumbradas a creer que trabajar y consumir son los únicos modos de existencia posible, por eso que la crisis que vivimos tenga un nivel muy profundo,  existencial y propiamente antropológico, muy difícil de definir porque básicamente es una crisis de imaginación, una incapacidad absoluta para pensar otras posibles formas de vida. En uno de esos textos surrealistas se dice que vivimos como encerrados en una çárcel incendiada y no tuviéramos la llave de la celda en la que estamos confinados...y que la sociedad capitalista parece hoy un gato que ha trepado muy alto, que se asusta y que por eso  sigue trepando más alto, sin parar. 

No es cierto el dicho de que "nada nuevo hay bajo el sol", baste un ejemplo: la huelga ya no sirve,  cuando cada vez más humanos son declarados sobrantes por el sistema productivo y el mercado, de ésto no hay precedente en la historia. De ahora en adelante, si logras no ser eliminado mediante guerra o pandemia,  solo puedes esperar a sobrevivir precariamente, con toda tu esperanza depositada en la  renta universal básica que promete el Estado en su fase terminal-postcapitalista.

Partiendo de una cantidad inicial de "valor"o capital, todo consiste en transformarla en una suma mayor, en más dinero, no hay más, esa es toda la lógica del capitalismo, su extraordinaria simpleza. Da igual producir bombas que bolígrafos, y si producir bolígrafos no genera suficiente dinero, sin más consideración se abandona  esa inversión y se pasa a producir cualquier otra cosa que resulte más rentable, armas nucleares o macrogranjas de cerdos, por ejemplo. Toda la espectacularidad y complejidad tecnológica del capitalismo está empleada en ocultar la extremada simpleza del sistema. Su éxito popular tiene explicación en ese ingenioso arte del engaño del ojo humano, que no entiende lo que ve.

La verdad es que la comida estaba fría como el día,  que fue normalita como viene siendo habitual entresemana en todas partes, cuando la despensa es escasa y el menú acostumbra a ser más barato, con destino a ocasionales turistas, jubilados o  en el Paro. Ahora, ya de vuelta a casa,  empiezo a explicarme por qué decía  mi abuela Rosa, con tanta insistencia, aquello de "a la vejez viruelas". Recuerdo que lo decía con el sentido de "a destiempo" cada vez que sentía sus ochenta años pesando sobre el genio natural de su cuerpo menudo, al que debía su mote de "Generala". Por entonces hubo una industria farmacéutica que transformó ese dicho popular en eslogan publicitario, cambiando viruelas por pastillas. 


PD.: Lo dicho, que  vimos algunos graffitis muy buenos, encontramos la realidad un tanto exagerada, la comida estaba  fría y por las calles vacías no andaban ni los perros. No me cabe duda: de ser posible otro mundo, necesariamente tiene que estar en éste, aquí, por estos coloridos pueblos paramiegos de Burgos y Palencia.

domingo, 19 de octubre de 2025

MOMENTOS PERFECTOS

 

 

Composición propia a partir de tres fotos que vi en una magnífica exposición presentada en el museo cartográfico Juan de la Cosa, en la casa de cultura de Potes (Liébana).

lunes, 1 de septiembre de 2025

UN 10 DE SEPTIEMBRE MÁS

Carteles de dos de los colectivos convocantes de la movilización

 

Conviene prestar atención a las revueltas que suceden en Francia, porque por experiencia histórica sabemos que tienen gran repercusión directa en el resto del continente,  y especialmente a este lado de los Pirineos.  Para el próximo 10 de este mes está convocada una movilización popular -con huelga general incluida- que comenzó a fraguarse en el pasado mes de julio, por iniciativa de un colectivo ciudadano autodenominado "Bloquons tout" (Bloqueemos todo), que viene circulando masivamente por las redes sociales desde julio. 

Esta movilización popular recuerda  al movimiento de los Gilets Jaunes (Chalecos Amarillos) de 2018, con la misma voluntad de pasar por encima de las organizaciones políticas y sindicales tradicionales. Los orígenes exactos de esta convocatoria son muy imprecisos, las primeras convocatorias circularon por las redes sociales ya desde el 14 de julio, día de la fiesta nacional francesa,  antes de cobrar impulso con la creación de un sitio web dedicado y un canal de Telegram. En ese sitio (https://bloquonstout.fr/) se dice que "no hay un sitio oficial, este movimiento es descentralizado". Y a continuación sigue una lista de sitios web que están federados en torno a la misma convocatoria, si bien, es cierto que entre los convocantes hay grupos políticamente opuestos entre sí:

De entre los cientos de carteles dedicados al 10 de septiembre, he hecho una mínima selección representativa: 


 

"No queremos sufrir su crisis. Queremos cambiar de rumbo, para bien, con y para la gente", dice la llamada del 10 de septiembre en la web del colectivo "Taller de ecología social y comunalismo" (https://ecologiesocialeetcommunalisme.org/es): "...¿Y si ahora tomásemos de una vez las riendas de nuestro destino? A partir del 10 de septiembre, hagamos germinar asambleas populares por todas partes. ¡Viva la Comuna! ¡Viva la democracia directa!"

Sabemos que cientos de asambleas locales han venido preparando este alzamiento popular  del 10S y están empezando a organizarse en todas partes para decidir qué objetivos son los más significativos a nivel general y cuáles los específicos para este 10 de septiembre.

Durante los últimos cinco años, otro de los grandes colectivos convocantes, el movimiento ecológico radical denominado "Les soulevements de la terre" (los alzamientos de la tierra, https://lessoulevementsdelaterre.org) han fortalecido las luchas localizadas buscando maneras de actuar directamente: "cómo ocupar, bloquear, desarmar o desmantelar proyectos mortales e industrias tóxicas. Si hemos podido llevar a cabo victorias tácticas territorialmente ubicadas y ayudar a retrotraer los planes para la artificialización de la tierra, los megaproyectos industriales o las nuevas carreteras, también sabemos que no habrá una victoria más profunda sin una dinámica de insubordinación al sistema capitalista".

Figuras políticas como Jean-Luc Mélenchon han prestado su apoyo al movimiento, mientras que varias federaciones de la CGT han convocado oficialmente una huelga para esta fecha simbólica del 10 de septiembre, coincidente con el inicio del curso escolar. En un giro estratégico significativo, Manuel Bompard, coordinador nacional de LFI (La France Insoumise), pidió oficialmente a los militantes de su partido que "se pusieran al servicio de este movimiento", lo que marca su  acercamiento a una movilización nacida inicialmente al margen de los canales políticos tradicionales. 

Admiten compartir las reivindicaciones planteadas por "Bloquons tout": aumento salarial, defensa de los servicios públicos y lucha contra la austeridad. Esta estrategia recuerda al anterior intento de LFI de recuperar el movimiento de los Gilets Jaunes en 2018  y el deseo del partido de captar la fuerza política de esta creciente y espontánea ira popular, que consideran justificada, aunque "carente de organización y  estrategia". Así han justificado su apoyo al 10 de septiembre: "frente a la política del Gobierno, necesitamos la movilización social, no podemos conformarnos con una batalla legislativa".

Estaremos atentos a este 10 de septiembre y sus posibles repercusiones en un contexto internacional de máxima irrelevancia política de la Unión Europea en asuntos tan importantes como el genocidio israelí en Gaza o la guerra territorial en Ucrania. Es un proceso de decadencia europea que a mí me parece proporcional a la propia decadencia e irrelevancia de las izquierdas que a escala global, no solo europea, están a punto de perecer arrasadas por el tsunami ultraliberal y neofascista que se ha propuesto liderar el colapso ecosocial que el propio sistema estatal/capitalista ha generado. 

Mi tesis al respecto es que la Bestia estatal/capitalista se ve a sí misma desatada tras el  último periodo de "progresismo liberal", que tiene su parte izquierda prácticamente neutralizada y desarticulada en múltiples facciones identitarias, ya puramente reaccionarias, sin iniciativa propia, carentes de proyecto y estrategia. 

Sin competencia, la Bestia no ve la  necesidad de andarse con más contemplaciones "democráticas", ante un futuro decididamente transhumano e hipertecnológico que  le permite pensar en un orden mundial de Bloques estatales cuyo interés común es puramente económico,  ya sin tapujos ideológicos e  integrando abiertamente la guerra como parte de sus propias estrategias de competencia en un Mundo/Mercado bruto y carente de ética, a imagen de la selva donde todo vale. Hemos entrado de lleno en un clima de guerra global-total y resulta que nos ha tocado vivir en la parte de ese  mundo/mercado que corresponde al  "bloque  capitalista occidental", de naciones-estado ahora alineadas tras el liderazgo  demofascista del actual gobierno  republicano de los EEUU. 

Aunque haya logrado deshacerse de la competencia ideológica por su parte izquierda, no se dan las condiciones para ese "futuro perfecto" que sueña la Bestia capitalista. No, porque su derrumbe ya ha comenzado y se va a acelerar vertiginosamente a medida que se vayan agotando las reservas de petróleo y este combustible alcance un precio inasumible en los mercados. Ya nadie parece acordarse de que sin petróleo hubiera sido imposible la civilización capitalista nacida de las conquistas coloniales y del consiguiente auge del comercio global (también de esclavos) a partir del siglo XV. 

La única ecuación que puede salvar el sueño de la Bestia (de un futuro capitalista "perfecto"), pasa por un genocidio sistémico que acabe con  la mitad sobrante de una población mundial no cotizante, ya innecesaria para la producción y a la que ni el Estado ni las Empresas podrán dar empleo, ni pagar una "renta universal" de beneficencia estatal. 

El colapso de esta civilización está cantado, predeterminado por sus propias e irresolubles contradicciones. No es posible detenerlo, al igual que sucede con el cambio climático, el colapso  de la civilización capitalista es irreversible.  Lo posible y más urgente es prepararse para atravesarlo en las mejores condiciones posibles, para que la extinción sea mínima, e ir ensayando las condiciones necesarias para un nuevo Mundo Común, que yo no puedo imaginar mientras siga vigente un "derecho" salvaje de apropiación y comercio sobre los comunales universales, de la Tierra  y el Conocimiento humano. 

Los "partidos" surgidos de la revolución burguesa del siglo XVIII están todos incapacitados  para la revolución integral que hoy es necesaria. Lo certifica una experiencia histórica de casi trescientos años de "partidos", de quinientos años de "capitalismo" y cinco mil años de "estados". Unos (derechas), por sus  salvajes principios de jerarquía, propiedad y depredación. Y otros (izquierdas), por reducir a la condición de "objetivos", teóricos y quiméricos,  a principios que debieran ser básicamente prácticos: sociedad sin clases, democracia  real, inteligencia ecosocial...

Mientras ésto siga ASÍ, las comunas "republicanas" constituidas a partir del 10S en la república francesa, serán tan fallidas como las comunas estatales creadas por la república de Venezuela.

domingo, 17 de agosto de 2025

ASI ANDO, COMO UNA NAVAJA A MEDIO ABRIR

 

 

John Berger, en 2009. Foto de Ji Elle
 

¡Estírate!, me lo dicen casi todos los días, siempre es alguien que se cree con la confianza suficiente: estírate, que te vas a quedar encorvado para siempre. El caso es que cada mañana  me resulta doloroso  un gesto tan sencillo como estirarme para salir de la cama y ponerme de pie...es como si  los músculos de las piernas no dieran de sí, como si se hubieran encogido poco a poco con los años. A mayores, la espalda me funciona solo a medias, con la bisagra  como oxidada a la altura de las vértebras lumbares. Me gusta pensar que es de tanto andar subiendo montañas, bien cargada con  pesadas mochilas repletas de cuerdas y clavos, mazas, estribos, mosquetones y chatarrerías varias, de las de escalar montañas. Y también de dormir encogido muchos inviernos entre las sábanas árticas de chozos, refugios y casas de piedra, como esta mía, situada al socayo de la montaña palentina y a orillas de un Pisuerga recién nacido,  mi primer río, el mismo  que conocí al poco de nacer yo mismo en nuestra casa de la Goya, junto al Puente Colgante de Valladolid. Todo un cúmulo de años, trasiegos y reumas, ríopabajo y rioparriba.

Hoy, una vez más, pensando en ello he visualizado mi propia imagen, la de mi cuerpo encorvado, como el de una navaja a medio abrir. Y enseguida, a pesar de mi mala memoria, he recordado que tal imagen me viene a la cabeza por culpa de mi devoción por  Jhon Berger y sus libros. Crítico de arte, pintor, fotógrafo, ensayista, marxista, guionista y escritor de escritores,  que viviera sus últimos años rústicamente en una modesta casa de los Alpes, y que  en un breve relato describiera a un hombre viejo, de anónimo nombre F, de cuerpo encorvado, aún más viejo y doblado que el mío, comparando la figura de  su gastado cuerpo con el ángulo de una navaja a medio abrir. Es un relato muy corto, suficiente, para qué más, si de lo que habla es de la buena muerte, esa que resulta invisible hoy en día, en este no parar contemporáneo. Imposible de ver con esta prisa que llevamos encima y que nos tiene desolados, al común de nuestra especie,  a esta humanidad que cargamos cada uno y cada día al levantarnos, que nos dobla la espalda y nos hace caminar definitivamente solitarios y encorvados.  

Puede que  sea por eso, que cuando muere gente como Jhon Berger -lo que sucedió en 2017- llegamos a pensar que hay personas a quien la muerte encorva pero no mata, porque no puede.  

Ésto decía Jhon Berger en ese relato "sobre la buena muerte"

"F  tenía 95 años y, si bien caminaba tan encorvado como una navaja a medio abrir, se preparaba las comidas, leía el periódico y seguía lo que sucedía en Medio Oriente. Desde la muerte de su esposa, ninguna mujer había vivido en la granja. Sus hijos, que sí lo hacían, habían aumentado el número de vacas lecheras de tres (cuando iban a la escuela) hasta las más de cien actuales. A medida que F envejecía, sus hijos, que creían en el trabajo, lo aceptaron tal como era y no trataron de cambiarlo. Era un hombre que pensaba, rezaba y no trabajaba mucho. Era anarquista por temperamento. Respetuoso y obstinado al mismo tiempo.

Hace poco los hijos reconstruyeron toda la casa, pero dejaron intacta su habitación, ubicada junto a la cocina, para que pudiera seguir dando exactamente los mismos pasos, seguir con su rutina de cortar verduras para la sopa, rezar, encender la pipa y tratar de contestar sus propias preguntas. F murió hace dos martes. Por la tarde, apenas antes de la hora del ordeño, los hijos lo hallaron en el suelo junto a su cama. Le costaba respirar. Telefonearon a todos los lugares posibles. Sólo los bomberos locales contestaron.

Alrededor de las diez de la noche los bomberos trasladaron a F al hospital de la ciudad más cercana, donde murió a las cinco de la mañana. Retirado con precipitación de su casa, pasó las últimas horas de su larga vida con escasa atención médica. En tales circunstancias, de las que ninguno de los involucrados tuvo la culpa, murió separado arbitrariamente de toda la experiencia humana, aprendida en el transcurso de siglos, relacionada con la tarea de estar con -y acompañar- a los moribundos.

En su juventud había pocos médicos en esta región alpina, y las personas estaban acostumbradas a manejar la enfermedad (y la muerte) entre ellas. Para el momento en que nacieron los hijos había un servicio médico nacional: los médicos recibían llamados en plena noche y acudían a las casas; los hospitales se ampliaron. Poco a poco la población empezó a depender de un consultorio médico profesional y a tomar pocas decisiones por sí misma. Hace diez años, con la privatización y la desrregulación, las cosas volvieron a cambiar. En la actualidad, la atención médica en un caso de emergencia quedó reducida a un servicio de transporte compulsivo. F no murió en lugar alguno". (Jhon Berger)

miércoles, 26 de marzo de 2025

NUNCA ESTUVE EN DAMASCO, SOLO AQUEL INSTANTE

 

                                              Foto de Escandar Algeet junto a la portada de uno de sus libros (“Ojala joder”, publicado en 2015 por la editorial “Ya lo dijo Casimiro Parker”) 

 

 "Nunca sobran las palabras (ni las personas) para soñar con un camino sin miedos" 

Hace unos días estuve en la biblioteca pública de Aguilar de Campoo para escuchar el recital poético de Escandar Algeet, de padre sirio y madre palentina, poeta nacido en la ciudad de Palencia, en 1984, por eso que me parezca todavía joven, cuando yo  por entonces ya era padre de dos niños de nueve y ocho años, vecino provisional del Barrio España de Valladolid y que hasta entonces nunca se me había pasado por la cabeza la idea de vivir en esa pequeña y remota provincia románica del solar ibérico. 

Escandar necesita un sombrero para salir a escena y recitar sus poemas y no verse desnudo, por eso, aunque puede que me equivoque, elige esa imagen de bohemio a punto de coger una borrachera en el bar de tu barrio un rato antes de contarte sus penas. 

Algunas veces la vida nos aleja de nuestra vida y, ese momento, aparece la poesía, con las palabras mirando de reojo, sospechando de todos los amaneceres (de “Un invierno sin sol”, su segundo libro). 

Que me perdone Escandar por trocear su poema y ponerlo resumido en prosa, como a mí me pide el cuerpo, que no acabo de entender esta manía de los poetas de obligar a los lectores a hacer pausas donde a ellos se les antoja, a cada renglón, dando por hecho que los lectores carecen de suficiente criterio y sensibilidad poética para detenerse donde les pida el cuerpo. 

Me gustó su recital,  porque Escandar me pareció sincero mientras leía y mientras de vez en cuando, cuando se atrevía a levantar la vista para ver bajo la sombra de su sombrero la cara de los que allí estábamos una tarde de invierno: solo para escucharle. Y mira que cuesta convencerme a mí, que tanta aversión tengo por la poesía recitada, mucho más cuando se anuncia y publicita como "espectáculo sincero" (que no es este el caso), que lo diré como lo siento, porque esa poesía recitada generalmente me pone de los nervios, como lo haría una sesión de terapia de la asociación local de alcohólicos anónimos, o una de esas odiosas "dinámicas de grupo" de los animadores sociales de las casas de cultura municipales, que a ellos les sirven, creen,  para romper el hielo. 

"Si veis al amor por ahí, solo decidle que lo siento. Que el frío se ha hecho ciudad y yo, solo, he aprendido a quemarme. Que la poesía pague los destrozos y su recuerdo sea mi única migaja de calor. Esta es la historia de un derrumbamiento. El infierno hecho paisaje. Mi baile nupcial sobre el lodo. Un invierno sin sol" (versos del mismo libro, con ese título de "Un invierno sin sol")

Todavía me sorprende que yo no tuviera noticia alguna de la existencia de esa modesta editorial que publica todos los libros de Escandar Algeet (seis por ahora), con ese nombre tan curioso, que no puede ser menos comercial, ni a la vez más llamativo: "Ya lo dijo Casimiro Parker".  

Y mucho menos me sonaba, hasta ayer, que en Madrid existiera un bar, también modesto, propiedad de Escandar y sus amigos Marcus Versus y Carlos Salem (escritor y periodista, que coordina las sesiones), un bar que se llama "Aleatorio", ubicado en Malasaña y especializado en recitales poéticos y no en pinchos de berenjena con gambas, por ejemplo. Donde Escandar también trabaja de camarero. "Aleatorio" es un nombre, que puesto como rótulo en la fachada de un bar de poesía, más que al azar me suena a "aleteo". Es un bar que al parecer se considera heredero del "Bukowski" que cerrara en 2013 y que como aquél pretende darle una vuelta de tuerca al concepto de "poesía de barra", que me parece bien, teniendo en cuenta la miseria de este mundo en el que casi todo ya es mercancía, me refiero a todo lo que no sea amor, como dijera más o menos otro poeta -éste asturiano-, Pablo Ardisana.

Me veo aquí obligado a un paréntesis que merece la pena, para referirme a la cita que hiciera Pablo Ardisana -y que yo conservo- de su escrito "Palabras de la tribu", concretamente estas palabras: "Creo recordar que Pedro Abelarso y el doctor Marañón vinieron a decir, más o menos, que la amistad es cosa más grande que Dios. Se entiende que el clérigo filósofo y el médico humanista eran, en la afirmación, un tanto hiperbólicos, pero yo tengo por entrañable certeza que la amistad es uno de los pocos dones, exactamente humano, que te hacen amable y amada la existencia. Sin embargo, más de una vez y más de dos, la amistad te juega embarazosas pasadas, te pone en no deseados aprietos, te hace sentirte más nervioso que en la sala de espera de un dentista". 

¿Véis, como para escribir poesía no hace falta desperdiciar el espacio en blanco a cada renglón?.  

 ***

Casi al final del recital -creo que fue a la altura de un poema que hablaba de "hogares y hogueras" (que por un momento yo mal-entendí "hogares o guerras")- Escandar Algeet se refirió a su padre en un momento del poema, tras indicar que su padre estaba entre nosotros, su audiencia, sin que yo me hubiera dado cuenta: 

Era un señor mayor sentado en la fila de atrás, que fue médico en Aguilar de Campoo durante unos años, con el que tuve ocasión de tratar durante el trienio en que me tocó trabajar como celador en el centro de salud  de la villa campurriana. De vez en cuando, por entonces tuvimos alguna conversación, no muy larga, dado que siempre se daba en alguna de las pausas del trabajo, y lo recuerdo como alguien muy amable, al que yo de vez en cuando le preguntaba por Siria, su tierra, por cómo le iban las cosas a su país y a su familia. 

Al acabar el recital me acerqué a saludar al padre de Escandar, que me recordó a pesar del tiempo transcurrido sin vernos. Y ya de regreso a casa pensé que me hubiera gustado hablar con Escandar después del recital, para contarle lo mismo que  le conté a su padre en una de esas conversaciones que tuve con él hace ya un montón de años, en el  centro de salud de Aguilar de Campoo, es esta historia de un pequeño milagro: 

Trabajando de muy joven en el Hospital Clínico de Valladolid, siempre en Urgencias y siempre en el turno fijo de noche (para poder asistir a clase, por las mañanas, en la Escuela de Magisterio), serían las doce más o menos, de la noche, cuando un día me llaman para que acompañe a una paciente que acababa de llegar con una espina clavada en la garganta, hasta la planta donde estaba esperando el otorrino de guardia. 

En el ascensor, teniéndola apenas a un metro de distancia, pude darme cuenta de que aquella mujer olía muy bien, con ese olor dulzón del pachuli que enseguida te hace pensar en el lejano Oriente. La pregunté si se encontraba bien, me dijo que no por señas, indicando su garganta, y así de frente y tan de cerca vi que a pesar de estar angustiada y dolorida,  era una mujer  muy hermosa, de edad indefinida y con ojos muy negros y muy grandes, de tez oscura y pelo muy negro, con poderosa apariencia, lo que vulgarmente se dice "una mujerona". 

Y mientras yo le contaba ésto al padre de Escandar, mi sorpresa fue que éste conocía perfectamente a aquel otorrino, que también era sirio y que también había estudiado, como él, Medicina en Valladolid. 

Bueno, pues tras cruzar largos pasillos, medio a oscuras a aquellas horas en la planta de consultas,  entramos al cuarto donde esperaba el otorrino de origen sirio que aquella noche estaba de guardia, al que yo conocía de otras noches de urgencias. Y al entrar fue cuando sucedió aquel milagro: se miraron  los dos y ambos dieron como un respingo seguido de un gritito contenido, que supuse era en lengua árabe. Se miraron y se aproximaron fundiéndose en un sentido abrazo, mientras yo asistía, entre incómodo y maravillado, a aquel encuentro entre dos viejos conocidos...no sabía donde meterme y discretamente dije: doctor, estaré en el pasillo, llámeme si me necesita...y con los ojos llorosos, el otorrino me miró diciéndome: gracias y disculpe, Fernando, es que ella fue mi novia en Damasco

El padre de Escandar ya no se acordará de esta historia que le conté, pero para mí es inolvidable aquel instante en que tuve ocasión de sentirme transportado a Damasco, la capital de Siria que ya por entonces tenía más de dos millones de habitantes, entre los cuales hubo dos que fueron novios en el mismo barrio y resulta que solo yo fui testigo de su reencuentro en un hospital de Valladolid, pasados muchos años, por culpa de una espina clavada en la garganta de aquella mujer que tan bien olía

He sabido que hoy en día Damasco sigue tan revuelta o más que entonces, que es la segunda ciudad más poblada de Siria después de Alepo, y que entre los sirios es conocida con el apodo de "ciudad jazmín", por algo será, digo yo.

 

 

 



lunes, 17 de marzo de 2025

¡TODOS/AS A LA MILI!, AHORA POR EUROPA, NO SEAMOS NEGACIONISTAS

En el Diario Palentino del pasado 13/03, se publicó un artículo firmado por el periodista Ignacio Fernández con el título "Para bellum", en el que literalmente se decía: 

"Quién nos lo iba a decir: la Castilla y León de los campos y las mieses, de las plantas automotrices y los parques eólicos, tiene ahora una oportunidad en el New Deal  que parece estar gestándose en Europa. Hay mucho dinero en juego, y todos intentarán llevarse su parte. ¿Sabremos hacerlo sin los viejos remilgos ni los nuevos poetas? Las oportunidades se aprovechan cuando llegan, y ahora es tiempo de rearme. No está en nuestra mano decidir sobre guerras ajenas, pero sí luchar por conseguir inversiones que, de lo contrario, se llevarán otros".

Al respecto, hay que recordar que "New Deal" (literalmente  "nuevo trato o pacto") es el nombre dado por el presidente de los EEUU Franklin D. Roosevelt a su política intervencionista puesta en marcha para luchar contra los efectos de la Gran Depresión de 1.929. Por desgracia, el argumento del periodista es de uso mayoritario:  todo vale, con tal de conseguir inversiones, da igual lo que sea, que enseguida se viste de desarrollo: "con lo bien que nos vendrá para crear puestos de trabajo y combatir la despoblación"...porque, como bien sabemos, para las multinacionales propietarias de las fábricas de armas -como las de Palencia o de Burgos- esa es su principal motivación. Y, además, ¡qué carajo!, si no lo hacemos nosotros, lo harán otros...Pues bien, aquí es donde el inconsciente colectivo se manifiesta, dejando al descubierto ese pensamiento tóxico que acaba por institucionalizar la corrupción, haciéndola intrínseca y sistémica, contaminando a todas las pseudodemocracias "representativas", todas sucedáneas por definición. Me refiero a ese pensamiento que respecto a "lo público" (sea dinero o no)  dice para sí: "total...si no me lo quedo yo lo va ha hacer otro".

Del mismo día es el artículo titulado "Los gastos en rearme", firmado por Fermín Bocos en el Diario de Burgos, en el que se identifica al expresidente Rodriguez Zapatero con el pacifismo, y a este pensamiento con el "buenismo o ceguera interesada", cuando dice: 

"En el nuestro (se refiere al país), algunos dirigentes se han apresurado ya a rescatar los discursos pacifistas y las viejas consignas de cuando el "no a la guerra".
Algunas de esas declaraciones le hacen a uno dudar de si estamos ante una epidemia de ingenuidad o ante una subida de la tasa de cinismo tan frecuente, por otra parte, en la política española. Valga como ejemplo estas palabras del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero: "en vez de más ejércitos, los gobiernos deberíamos tener más diplomáticos de la paz, más "peacemakers" de la sociedad civil". Tal cual. Llegados a este punto, quizá algún lector piense que estamos tardando en decírselo a Putin. Más que nada para ver si compra lo de la "diplomacia de la paz" y retira sus tropas de Ucrania. Pero Zapatero no está solo en ese registro de buenismo o de ceguera interesada en relación con lo que habría que hacer con los gastos de Defensa ante la situación creada por el cambio de Washington".


Pero la palma del antipacifismo se la lleva Juan Manuel de Prada, el magnífico escritor ultracatólico (al que tanto admiro en su manejo de la lengua), que en un artículo publicado en el ABC del 3/03 titulado "Pacifismo y belicismo", dice perlas como ésta:

"Este pacifismo puede alcanzar una expresión todavía más inicua, cuando no sólo pretende instaurar una paz sin justicia, sino que aspira a que la injusticia sea el fundamento de una paz inicua, como ha ocurrido en tantos crepúsculos de la Historia y ocurre hoy en el pudridero europeo"...donde JM de Prada deja muy claro el sofisma sobre el que construye su juicio al pacifismo: el pacifismo aspira a que la injusticia sea el fundamento de una paz inicua

No dudo de que JM de Prada sabe muy bien la definición de sofisma que hace la RAE en su diccionario de la lengua española: falacia, engaño, falsedad, argucia, trampa, razón o argumento falso con apariencia de verdad.Ya en la entradilla de dicho artículo, vierte otra perla no menos "brillante", con ese lenguaje suyo, tan directo y a veces tan contradictorio y tan oscuro:  

"Si España no estuviese en manos de cipayos, todo el dinero en armas que vamos a enviar a una guerra que ni nos va ni nos viene, se destinaría a preparar nuestra defensa contra enemigos reales que se relamen, mientras financiamos sus infraestructuras"...donde JM de Prada califica a la guerra de Ucrania como guerra ajena, que no merece dedicación alguna por parte de nuestro nacional presupuesto de guerra, que según él estaría mejor dedicado contra un enemigo real (¿el reino de Marruecos?),  al que no se atreve a nombrar.

Y a mayor contradicción, así manifiesta su radical y aguerrido pacifismo : 

"El frenesí belicista que se ha apoderado de las colonias del pudridero europeo nos invita a hacer algunas reflexiones sobre la paz, uno de los más preciados bienes a los que el hombre aspira; pues, faltando la paz, los demás bienes no pueden alcanzarse en plenitud, ni disfrutarse sin temor".

 * * *

...En fin, que ya se ve venir una campaña muy general, del Estado y todas sus huestes mediáticas, de uno y otro lado, contra el pacifismo, que me recuerda a los malabarismos de marketing político que tuvo que hacer Felipe González para convencer a la España de los 80 de que la entrada en la OTAN era muy conveniente al interés patrio, por pura "lógica pacifista", que como todo el mundo sabe, se sostiene sobre este principio vigente desde la Pax Romana: la paz siempre fue proporcional a la inversión en armamento y actualmente es directamente proporcional al arsenal atómico, cosa que sabe cualquier sargento chusquero. 

Así, que nada...a por ello, drones y bombas, más bombas (atómicas a poder ser) y todos a la mili otra vez, todo sea por la paz...¡no seamos negacionistas!

* * *

Ahí va un pequeño dossier al respecto, en tres resumidos capítulos:  

A) La rehabilitación del franquismo por EEUU y la vinculación "efectiva" del Estado español con la OTAN datan de 1.949 y 1.950. B) La industria militar en Castilla y León es un negocio en alza, propiedad de empresas multinacionales y opacos fondos de inversión. C) El gran negocio de la guerra y el acoso del Estado al pacifismo: ¡por negacionistas!    


 

1. En la base americana de Torrejón, en 1959, Franco con el presidente de EEUU, Dwight  Eisenhower. 2. El presidente Leopoldo Calvo Sotelo, en la primera cumbre de la OTAN a la que asistió España, en Bonn en junio de 1982. En primer término, la primera ministra británica, Margaret Thatcher, y el presidente de EEUU, Ronald Reagan. 3. Portada de la revista "Epoca" que refleja el giro proOTAN de Felipe González.4. Manifestación celebrada el 23/02/1980 en Madrid para pedir la salida de España de la OTAN, convocada por la Coordinadora Estatal de Organizaciones Pacifistas (CEOP) y apoyada por entidades sociales y partidos contrarios a la permanencia en la Alianza Atlántica. EFE.

A) La rehabilitación del franquismo por EEUU y la vinculación "efectiva" del Estado español con la OTAN datan de 1.949 y 1.950

La OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) se creó en 1949, nada más finalizar la II Guerra Mundial. Al estallar la guerra de Corea en junio de 1950, Franco envió esta nota al gobierno de EEUU, presidido entonces por el demócrata Harry S. Truman: "España desearía ayudar a Estados Unidos a detener el comunismo enviando fuerzas a Corea".

Formalmente, España se convirtió en el 16º miembro de la OTAN el 30 de mayo de 1982. Antes, en enero de 1981, el Presidente del Gobierno Adolfo Suárez había dimitido y en ese mismo año sucedió el intento de golpe de estado (el 23F)  que sirvió para respaldar la determinación del nuevo presidente, Leopoldo Calvo-Sotelo, para solicitar el ingreso en la OTAN, si bien la decisión estaba tomada anteriormente, en plena descomposición del gobierno de la UCD. En los debates parlamentarios que siguieron, UCD, Alianza Popular y los nacionalistas vascos y catalanes apoyaron el ingreso en la OTAN, mientras que la izquierda se opuso en bloque. El 30 de mayo de 1982 España se convirtió en miembro de pleno derecho de la Alianza Atlántica. En octubre de ese mismo año el PSOE obtuvo mayoría absoluta en las elecciones  bajo el liderazgo de Felipe González. En la campaña electoral los socialistas habían prometido congelar la adhesión de España a la estructura militar de la OTAN y convocar un referéndum para que el pueblo español decidiera sobre la permanencia en la Alianza Atlántica. Sin embargo,  Felipe González dio un giro proatlantista a la política exterior del gobierno socialista y acabó aceptando la pertenencia de España a la OTAN.

No pudiendo retrasar más la convocatoria del prometido referendum, éste fue convocado para el  12 de marzo de 1986. El PSOE, el Centro Democrático y Social (nuevo partido del antiguo Presidente Suárez) junto con los nacionalistas vascos y catalanes, pidieron el voto favorable para la permanencia de España en la OTAN; el PCE defendió el voto en contra y Alianza Popular  pidió la abstención, pese a apoyar la pertenencia a la Alianza Atlántica.

La pregunta del referendum fue ésta: "¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?". Esas condiciones eran: no incorporación a la estructura militar de la OTAN; prohibición de instalar, almacenar o introducir armamento nuclear en territorio español; y reducción progresiva de la presencia militar norteamericana en España. Finalmente, en contra de los sondeos y con una participación del 59,42 % del censo, ganó el «sí» con un 52,5 % de los votos, mientras que el NO obtuvo el 39,8 %; el voto en blanco logró el 6,5 %  y el voto nulo alcanzó el 1,2 %.

 

En Valladolid, el deshabitado edificio Duque de Lerma fue utilizado durante años por el movimiento antimilitarista como soporte para las campañas contra la OTAN,  la Mili y las Bases americanas. Yo mismo colaboré en alguna de esa pintadas.

 

B) La industria militar en Castilla y León es un negocio en alza, propiedad de empresas multinacionales y opacos fondos de inversión

Las de Palencia y Valladolid fueron, junto a la fábrica de Páramo de Masa -de la multinacional MAXAM- las únicas fábricas militares de entidad de Castilla y León. Hoy, las dos que sobreviven en manos de multinacionales, Palencia y Burgos,  lo hacen gracias al mercado exterior, ahora con grandes expectativas de negocio ante el rearme general de todos los países de la UE y en un generalizado ambiente de guerra.


 

En los terrenos de la antigua Fábrica de Armas, el Ejército de Tierra ha puesto en marcha un proyecto para convertir la antigua fábrica de armas de Valladolid en un “Polígono de Combate” en zona urbanizada, que aspira a ser uno de los más grandes de Europa. El terreno, dependiente del Ministerio de Defensa cuenta con una extención de más de 300 hectáreas. Está situado entre Cabezón de Pisuerga y Santovenia, junto a la Base de El Empecinado, el campo de maniobras y el campo de tiro Renedo-Cabezón.  (Fuente: info-defensa TV, 10/08/2020)


 

Maxam (Expal System), la fábrica armas de Burgos, en proceso de adquisición por parte del gigante alemán Rheinmetall (fabricante de los carros de combate Leopard), es uno de los principales centros productivos nacionales especializados en la fabricación de munición. La ventas al país que preside Volodímir Zelenski se han centrado principalmente (y casi en exclusiva) en proyectiles y granadas para artillería y para morteros. Concretamente, se están enviando proyectiles de artillería de 155 milímetros, bombas, armas de hasta 20 milímetros, además de cascos y diversos materiales de blindajes.La empresa, fundada en 1872, está presente en la comarca de Páramo de Masa con el nombre de su filial Expal y su producción principal son explosivos. (Fuente: El Norte de Castilla,  5/04/2022)

  


Las fábricas de armas en España disparan sus ingresos con el previsto aumento del gasto militar en los países de la OTAN. La espiral armamentística y militar europea tiene un efecto muy directo en las cuentas de resultados de las principales fábricas de armas. Según el informe Spain Defence & Security Industry de 2024, que lleva por título “Radiografía de una industria comprometida con Europa”, las mayores empresas armamentísticas de España son Airbus, Navantia (empresa pública), Indra Sistemas, GDELS-Santa Bárbara Sistemas, Expal e ITP Aero. 

 

 

Arriba: fotos del interior de la fábrica de Nammo en Palencia. La Fábrica de Armas perteneció al Arma de Artillería, Cuerpo de Ingenieros de Armamento y Construcción y Empresa Nacional Santa Bárbara (ENSB) en su etapa pública y a General Dynamics (EEUU) y Nammo (Noruega-Finlandia) en su última época privada. Abajo: imagen gráfica, fuente: www.vietnam.vn, junto a una fotografía de la visita a la fábrica de Palencia de los embajadores de Finlandia y Noruega en 2023.

 

C) El gran negocio de la guerra y el acoso del Estado al pacifismo: ¡por negacionistas!

Este es el relato que nos presenta la élite europea  y que se difunde masivamente en los medios de comunicación convencionales: "como hemos sido traicionados por Trump y amenazados por Putin, debemos aumentar nuestros esfuerzos militares y prepararnos para la guerra".

No soy el único que piensa que tal relato oculta las verdaderas razones y causas subyacentes de esta fiebre bélica: ha estallado la lucha entre EEUU -la potencia imperialista en decadencia- y las otras potencias imperialistas emergentes (la República Popular de China y la Federación Rusa).  

Ursula von der Leyen, la conservadora presidenta de la Comisión Europea lo expresaba así en el Foro Económico Mundial de Davos: "el orden mundial basado en la cooperación, tal como lo imaginamos hace 25 años, no se ha hecho realidad. En su lugar, hemos entrado en una nueva era de feroz competencia geopolítica. Las economías más grandes del mundo compiten por el acceso a materias primas, nuevas tecnologías y rutas comerciales globales. Desde la inteligencia artificial hasta la tecnología limpia, desde los ordenadores cuánticos hasta el espacio, desde el Ártico hasta el Mar de China Meridional, la carrera ha comenzado".

Las actuales tensiones militares están arraigadas en la obsesión monopolista del capitalismo en su finalidad de obtener máximas ganancias y máxima expansión;  y para asegurar éstas, precisa tener garantizadas las inversiones y los mercados en el extranjero, así como el suministro de materias primas -lo más baratas que sea posible- y para ello le resulta indispensable contar con el respaldo de un aparato militar suficientemente fuerte. Y, además, la militarización supone un extraordinario incremento de la producción y mercadeo de productos asociados a la guerra, lo que supone oxígeno para una parte de la industria. Antes lo habían comprobado Hitler en la década de 1930 y el presidente Reagan  con su Star Wars de los años 80. La destrucción que causa la guerra supone para la mentalidad capitalista una magnífica oportunidad de negocio en la fase de reconstrucción, véase el caso de Iraq y los proyectos turísticos de Donald Trump para la Palestina en ruinas.

Técnicamente, en la práctica, no habiendo más que una única economía mundial de signo capitalista, todas las  posibles guerras ya son todas al interior del Sistema Estatal-Capitalista, todas entre Estados, entre sus bloques imperialistas y entre sus capitalistas corporaciones financieras, industriales y comerciales; porque "eso es lo normal" del propio sistema: lo mismo que vemos en el pequeño capitalismo a diario, esa feroz lucha por la supervivencia y el dominio (monopolio) en los mercados, por pequeños que éstos sean, lo vemos incluso a escala de pequeño comercio de barrio. Y el propio mercado laboral reproduce esa misma dinámica de "todos contra todos" en la lucha por un puesto de trabajo, convertido éste en una mercancia más.