
Sinopsis:
“Aquí, Diego Fusaro reprocha amargamente a la izquierda progresista posmoderna y neoliberal, ampliamente mayoritaria hoy entre las izquierdas, que tras abandonar a Marx, a Gramsci y a los trabajadores, dé cobertura y amparo al capitalismo global, que ya no ve como su principal enemigo. En efecto, hoy esa izquierda ya no tiene como objetivo la lucha contra el capital y la defensa de los de abajo, sino que, sumisamente, se somete a él, dividiendo a la clase a través de políticas identitarias y convirtiéndose de facto en la guardiana protectora del capitalismo realmente existente, escondido tras la máscara de la lucha por el progreso y la conquista de derechos de minorías, combate que la vieja izquierda llevaba a cabo en una lucha global contra el patriarcado y el capital. Hoy, para Fusaro, la izquierda realmente existente es objetivamente cómplice del capitalismo, habiéndose divorciado del pueblo, de los trabajadores, sustituyendo esa lucha por la consecución de un progreso perfectamente compatible con los postulados del vigente neoliberalismo, sin cuestionamiento real de las relaciones de poder hoy existentes.Sinistrash da cuenta de esta reconversión de la izquierda y reclama el retorno a la lucha contra el capitalismo depredador de nuestros días".
Recientemente "El Viejo Topo" ha anunciado la próxima publicación en castellano de un libro de Paolo Botta (2) titulado "Cos e l´stato" (qué es el Estado), que viene a ser complementario del anterior, porque abunda en la misma tesis de Fusaro en defensa del Estado-nación-presuntamente anticapitalista, un enfoque que resulta muy del gusto tanto de las extremas derechas de ultima hora, las trumpistas, como de esa parte de las izquierdas recicladas, neomarxistas y nacionalistas (rojipardas) que como el resto de las izquierdas residuales también se considera anticapitalista. Esta facción es la representada por El Viejo Topo en el solar del estado español, con el joven filósofo italiano, Diego Fusaro, de mascarón de proa.
¿A qué suena muy familiar esta retahila del "crecimiento-innovación-estabilidad"?, ¿acaso no es la misma del discurso neoliberal?
Sinopsis:
"El ensayo de Paolo Botta «¿Qué es el Estado?» analiza con lucidez la crisis estructural del capitalismo contemporáneo y la redefinición del Estado como actor central en la regulación de los procesos económicos, sociales y tecnológicos del siglo XXI. El autor desarrolla una perspectiva original que entrelaza la crítica marxista, el análisis geopolítico y las reflexiones sobre las nuevas formas de socialismo, con especial énfasis en la experiencia china como paradigma alternativo a la crisis occidental.
Este ensayo es una obra fundamental para comprender las dinámicas sociopolíticas contemporáneas. El autor no se limita a comentar la crisis actual del Estado-nación, sino que emprende una exploración teórica radical de los conceptos de Poder, Política y Estado.
El resultado es una tesis audaz y bien argumentada: el Estado no está en decadencia, sino que simplemente ha reconfigurado su soberanía y protagonismo, a menudo ocultados tras las narrativas ideológicas de la globalización y el neoliberalismo. Todo el marco lógico, que culmina en el análisis de la estrategia estatal, incluyendo la de las diversas formas de socialismo, es admirablemente riguroso y de una relevancia sin precedentes".
El periodista italiano Gianbattista Cadopi, apologeta del ensayo escrito por Paolo Botta, dice del mismo que explica muy bien cómo el capitalismo no es igual en todas partes y que este libro de Botta lo demuestra: "el Estado ejerce sobre el modo de producción capitalista una influencia muy fuerte en virtud de su fisonomía homogénea. La pregunta crucial que surge es: ¿adopta el capitalismo formas diferentes en los distintos contextos políticos (y, por lo tanto, estatales) en los que se ve obligado a operar?. La respuesta es afirmativa. El ensayo enfatiza que el capitalismo, con un enfoque puramente liberal y antiintervencionista, no existiría como tal. La intervención estatal no es una anomalía, sino la condición sine qua non del sistema".
Esta última frase lo explica todo...pero no sirve de nada razonar con quienes no ven contradicción en pronunciamientos como éste...no, y no es porque yo piense que son mala gente. Me pasa lo mismo con la "buena gente" cristiana, esa que habla con imaginarios seres extraterrestres y hasta con estatuas de vírgenes y santos; y me pasa también con esa otra gente, que acostumbrada a llevar la contraria por sistema, cuando le das la razón también te lo discute.
En su día, me pasó con gente "de izquierdas", en aquellos tiempos en que se hablaba del "chavismo" y de su "revolución bolivariana", etiquetada como "el socialismo del siglo XXI", lo mismo que ahora -según Botta, Fusaro y El Viejo Topo- tendríamos que adjudicarlo al actual Estado chino, esa república popular, monárquica y comunista, que va camino de ser la primera potencia capitalista del siglo XXI. Todo así de clarito.
Incluso declarándome yo "comunalista" de tradición anarquista, tuve gran discusión con anarquistas venezolanos que en su día estuvieron apoyando un proceso "comunalista" tan falso como el creado verticalmente desde el Estado, por el gobierno de Chaves...¡no veían contradicción alguna en la formación de un "Estado Comunalista"!...no, porque en todo caso, decían, "aún así, eso es mejor que nada".
En la imaginación de estas izquierdas no cabe una sociedad sin clases, no pueden pensar que la democracia pudiera ser un fin en sí misma, algo más que mero trámite o procedimiento. A pesar de los más de cinco milenios que cumple el aparato de dominación que llamamos "Estado", todavía andamos preguntándonos, como Paolo Botta: qué cosa o aparato es ese "stato". No ven, no pueden ver, la relación directa, cosanguínea, entre patriarcado-derechos de propiedad/herencia-capìtalismo y Estado. Son: feministas, ecologistas y socialistas estatales, anticapitalistas imposibles, solo de boquilla, cínicos reclamantes de un "buen capitalismo" y de "otro mundo (estado mundial) mejor" . Cargados con ese batiburrillo ideológico, saturado de incongruencias tan básicas, ese barullo de partidos y facciones de partidos escindidos a su vez de otros partidos, es lo más parecido a lo que popularmente siempre se entendió como jaula de grillos, un andar por el mundo como pollo sin cabeza y, en todo caso: un vendimiar sin saber para quien.
Notas:
(1) Diego Fusaro es un filósofo italiano que se autodefine como pensador marxista y es conocido por su crítica mordaz al neoliberalismo progresista y a las políticas reales de la Unión Europea. Es una figura controvertida, situada por algunos críticos como difusor de teorías "rojipardas", y como un anticapitalista radical por otros.Ha publicado en El Viejo Topo: Marx idealista; Todavía Marx; Filosofía y esperanza; La farmacia de Epicuro; Europa y el capitalismo; Odio la resiliencia; El nuevo orden erótico; Defender lo que somos.
(2) Paolo Botta es doctor por la Universidad Complutense de Madrid y Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Católica de Córdoba. Además, diplomado en Estudios Avanzados por la Universidad Complutense de Madrid y diplomado en Lengua Árabe por el Centro Educacional de Lengua Árabe para extranjeros del Ministerio de Educación Superior de la República Árabe de Egipto. Es Investigador principal de la carrera de docente investigador científico de la Universidad de la Defensa Nacional, Investigador Senior (no residente) del Institute for Global Studies (Roma, Italia).









