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martes, 17 de marzo de 2026

LOS EQUÍVOCOS DEL COMÚN Y LO COMÚN

 


 "Nada sabemos de los seres que amamos, salvo la necesidad de su presencia" 

(Cristina Peri Rossi, 1984, La nave de los locos)

 

Entiendo el adjetivo "equívoco" referido a algo que puede interpretarse en varios sentidos, lo que acaba produciendo dudas, ambigüedad y confusión. Su antónimo "inequívoco" refiere a algo que tiene un significado único y evidente,  lo que produce claridad y certeza. 

No  confundo lo equívoco con la maldad, que en principio nada tienen que ver. Lo equívoco puede ser compatible con la ignorancia y también con la inocencia. Sin embargo, con frecuencia acabamos dando por ciertos algunos conceptos que son equívocos, intencionada o intrínsecamente, lo hacemos solo por razón de conveniencia, a veces por no discutir, para favorecer la convivencia y para no llegar a las manos, no pocas veces. 

Sucede, por ejemplo, con la cuestión religiosa, cuando tragamos el relato de la Creación  a sabiendas de que es Dios quien debe su existencia a la imaginación de homo sapiens...y sin que valgan justificaciones del tipo "como desconocíamos el origen de las cosas, tuvimos que inventarlo" (a Dios)...y ¡por Dios!, que no se moleste la buena gente que es creyente, quienes se toman muy en serio el mandato de "amarás al prójimo como a tí mismo", que a mí eso es lo que realmente me importa, y me da igual de donde proceda tal mandamiento, si de un dios o de una conciencia.

Pero tendrán que reconocerme la preexistencia de un bien y de un mal  que ya andaban a la gresca por todo el mundo, intuyo que mucho antes de la humana invención de Dios.  Y en ésto sí podemos tener alguna certeza, tal como que la idea del bien y del mal solo pudo darse entre simios humanos, no en otras especies; y que tuvo que ser a partir del momento en que una pequeña tribu de homo sapiens, conversando en torno al fuego llegaron a convenir un primer rudimento de ley moral, acerca del bien y del mal como formas opuestas de comportamiento; lo que sirve a la convivencia y a la reproducción de la vida, por un lado; y por otro, lo que sirve a impedirla, a modo de guerra, y cuyo fin primordial es el de hacer daño, incluso con el fin de llegar a matar a un prójimo de sangre, si es tomado como "enemigo"...ay, esa pulsión cainita, casi siempre por razones de  envidia o celo, si no es -como veremos durante el correr de la historia- por causa de comercio y mercancía. Tal es la cara y cruz del simio que somos, por esa singularidad humana que consiste en tener conciencia de las consecuencias, trascendencia,  que nos hace tan libres como responsables. 

¿Cómo explicar, entonces, el predominio en nuestra especie de ese “irresponsable” individuo medio que puebla la Tierra, producto de las sociedades estatales y mercantiles...cómo, para que podamos tener localizado el punto donde quedó truncada la evolución “racional” de nuestra especie?, ¿dónde fue que quedamos atascados, obligados como el resto de animales a seguir la salvaje ley "natural/estatal/mercantil" de la fuerza bruta, la que rige la vida de las bestias al interior de las selvas?

No obstante, mantengo a contracorriente mi radical tesis de la homofilia, esa tendencia de los animales de mi especie a establecer vínculos de proximidad con sus semejantes...a partir de ahí, como dijera el poeta asturiano Pablo Ardisana, "todo lo que no sea amor es mercancía"...Amor, pues, podría ser el nombre genérico de esa tendencia al vínculo social, que no es sino ganas de proximidad, de conversación y de encuentro, ganas que pueden llevarnos incluso al apareamiento o cópula de los cuerpos.

En "El mal o el drama de la libertad" (1997), decía Rudger Safrinsky que "el mal no es ningún concepto, sino más bien es un nombre para lo amenazador, algo que sale al paso de la conciencia libre y que ella puede realizar. Le sale al paso en la naturaleza, allí donde ésta se cierra a la exigencia de sentido, en el caos, en la contingencia, en la entropía, en el devorar y en el ser devorado, en el vacío exterior, en el espacio cósmico, al igual que en la propia mismidad, en el agujero negro de la existencia. Y la conciencia puede elegir la crueldad, la destrucción por mor de ella misma. Los fundamentos para ello son el abismo que se abre en el hombre" . Aquí, sin duda, se refería Safrinsky al abismo de la libertad. 

Estando muy de acuerdo con Safrinsky, sin embargo me permito añadir que siendo inevitable el juego del bien y del mal en las relaciones personales, privadas o prepolíticas,  donde el mal juega con clara ventaja, dado que tiene de su lado el poderío físico de la fuerza bruta, sin embargo, hay un campo de lo social, el de la política o democracia, donde podríamos impedir que el mal campara a sus anchas, ocupando el lugar del "soberano"...pero, claro, para eso necesitamos tener "el mal político" bien identificado y no metido en el oscuro limbo de "lo equívoco". 

Tal es el caso de la institución legal del  aparato “Estado” por las clases dominantes, como alianza de propietarios y gobernantes, y  organización social propiamente jerárquica e indemocrática;  o el caso del  "derecho" de impunidad por el delito sistemático de robo o apropiación -en cualquiera de sus formas- de la Tierra Común y también del Conocimiento Humano que, juntos,  son nuestros comunales universales aunque solo fuera por una básica razón de conciencia ecoética. No hay justificación alguna para la permisividad con un delito social tan básico como la falsificación de la democracia que impide "por sistema" un mínimo respeto por la igual dignidad de cada individuo. Sin ese  básico respeto por el prójimo, ¿cómo reclamar respeto para nuestra propia dignidad personal?

Yo no lo veré, que por mi edad no estaré aquí para verlo, pero tengo la certeza de que en  dos o tres generaciones será "normalizada" la necesidad de abolición de las indemocracias, de todos los sistemas estatales  que tienen su fundamento en los instintos animales más salvajes, de depredación y acumulación capitalista, de organización jerárquica, clasista, patriarcal e inequívocamente totalitaria. Y también, en el mismo paquete,  resultará necesario un cambio radical de matabolismo, otra forma de vivir acorde con el principio de racionalidad social, ética y ecológica, comenzando por pactar la Declaración  de la Tierra y el Conocimiento como Bienes Comunales Universales.

Queda por delante, pues, acabar con esos equívocos que oscurecen la comprensión de "el Común" (como asamblea de iguales y sujeto soberano de la política o democracia), y "lo Común" como su objeto y materia prima, integrada por los bienes comunales al completo:  tanto los universales (Tierra y Conocimiento), como los producidos comunitariamente, mediante el trabajo personal y comunitario. 

Nada menos, éste es el reto para una "nueva ilustración" dedicada a esclarecer esos equívocos, a fin de acabar con la totalitaria ambigüedad del relativismo moral, grosero y cutre que es tan del gusto de los Partidos apolíticos y de las Academias acientíficas. Toca una reconversión radical de las "izquierdas", todas inequívocamente afines al Orden dominante del que forman parte, con la ilusoria  pretensión de hacerlo compatible con su original finalidad emancipatoria.

Denle, Partidos y Academias, todas las vueltas que quieran a este asunto, que siempre nos quedará el poso de certeza que sentenciara mi apreciado poeta asturiano, Pablo Ardisana, cuando afirmaba eso de que es mercancía todo lo que no tienda al amor: esa querencia propiamente humana por todo vínculo social  que ayude al  cuidado de la vida, a su reproducción y al gozo de la existencia, o sea y en resumen: todo aquello que constituye la versión concreta e  inequívoca del  "bien común".

 ***

 

PD: Valgan como ejemplo de nociones equívocas, términos como  "política", "nación", "democracia", "soberanía" y "ecología" :

*Política: concepto que a mi entender solo es inequívoco si refiere a los asuntos comunes de los habitantes convivientes en la "polis", que actualizada a las condiciones históricas actuales -necesariamente ecosociales-, no corresponde a la “ciudad”, ni al “municipio”, sino al “país” como “paisaje común” o espacio bioterritorial, de proximidad convivencial.  Con límites pactados por las propias comunidades que son convivientes en una misma geografía común, a partir del vínculo ecosocial y simbioético resultante de las relaciones sociales, personales y comunitarias (domésticas, vecinales y paisanas). Inequívocamente, entiendo el “país” como el ámbito ecosocial y propio de la política y, por tanto, de la democracia. A partir de ahí, caben múltiples formas de libre asociación, mancomunada o confederal, para el intercambio, la cooperación y la ayuda mutua en todas las escalas territoriales, con respeto a la plena autonomía/soberanía política de cada “comunidad paisana” (el Ayuntamiento Comunal, que yo digo).  

*Nación:  la expresión "nación sin Estado" es un oximorón, algo que no puede ser y que además es imposible, porque el Estado es, necesariamente, la condición previa, existencial, de toda "nación". Por algo se dice Estado-Nación y no Nación-Estado. Asistimos al predominio de un equívoco e ilusorio significado, de origen propiamente estatal, nación como “comunidad nacional” o "pueblo soberano", algo que carece de existencia propia, siendo solo producto de la voluntad de las clases dominantes que son titulares de cada Estado. No se sabe de ninguna "comunidad nacional que fuera constituyente de un Estado, más bien tenemos constancia de todo lo contrario. Y bien que lo siento por los nacionalistas, que la mayoría son buena gente, del tipo “Gabriel Rufíán”, o del tipo de mis amigos palestinos, a los que les deseo Democracia, pero nunca un Estado. (2)

*Democracia y Soberanía: su equívoco parte de una interpretación oscura y confusa del “demos” (pueblo): a la vez como sujeto y objeto de gobierno, lo que sabemos que es tan irracional como imposible, porque no puede ser al mismo tiempo. No puede ser más equívoco, ni más cínico, el concepto de soberanía en las democracias estatales o “representativas”, en las que ni los individuos, ni las comunidades son "constituyentes", y en las que ni siquiera pueden participar, aunque fuera simbólicamente, en la deliberación y toma de decisiones, algo que se pareciera mínimamente a una soberanía real y no fuera solo imaginaria o representativa. 

*Ecología: que tiene un uso  ordinario que no puede ser más equívoco, ni menos científico, cuando se emplea generalmente con burda ignorancia de la "propiedad de la Tierra" como factor determinante y sistémico del desequilibrio ecológico y la consiguiente devastación de la biodiversidad que está comprometiendo la sostenibilidad y viabilidad de nuestra especie. Porque, no es la Tierra como planeta lo que corre peligro, tal como dice la propaganda idiota...no, porque quien corre peligro de extinción es nuestra especie y todas las que pueden extinguirse arrastradas, de seguir esta deriva irracional, absurda, autodestructiva. 

 

Notas:

(1) Cuando ésto escribo, es día de elecciones en Castilla y León, esta región del Estado español, equívocamente incluida como  "comunidad autónoma". Momento bien oportuno para recordar lo que dijera Emma Goldman al respecto del voto:  "si el voto sirviera para algo, ya estaría prohibido".

(2) "No le deseo un Estado a nadie", tal como  reza el título de un libro colectivo firmado por Santiago López Petit, Tomás Ibáñez, Miguel Amorós y Corsino Vela, ...yo, además, lo suscribo con mis propias razones. No se lo deseamos a nadie, porque desde la fundación del primer Estado, allá por el año 3.200 antes de nuestra era, no se sabe de ningún Estado, aunque fuera como excepción,  que no fuera un sistema de dominio sobre las sociedades y sobre la naturaleza toda. Siempre, sin excepción, del Estado es titular inequívoco la misma alianza delictiva integrada por sacerdotes/propietarios/ mercenarios, actualizada a cada época, pero inequívocamente fraguada en las religiosas y jerárquicas sociedades campesinas  del Neolítico y luego del Medievo.

martes, 20 de enero de 2026

CIEN VISTAS DEL PICO ESPIGÜETE

 

Arriba, de izquierda a derecha:  1. Foto desde el Nuevo Riaño,  población que dista 29 kilómetros por carretera. 2.Desde Sahagún, a 93 kilómetros. Abajo: desde Boca de Huérgano,  a 20 kilómetros. 

Me he permitido capturar estos días algunas fotos hechas desde lejos por fotógrafos anónimos, sin duda maravillados por la elegante prestancia de la cumbre nevada del Espigüete, resaltada en el horizonte.   

El autor de la foto de abajo, es @msfleon, quien dice de ella: "El Espigüete: foto de su cara oeste, no existe otra silueta  de otra montaña nevada más bonita. Tomada a 2089 metros sobre el nivel del mar, desde el Pico de la Rasa, en el municipio de Boca de Huérgano". En otro comentario, alguien describe al Espigüete como el "Everest leonés" (1).

El caso es que cada día y cada vez que vuelvo a casa, necesariamente veo la cumbre del pico Espigüete sobresaliendo en el horizonte. Su imagen se vuelve omnipresente, más aún cuando caen las primeras nieves. La Cordillera entera se ofrece majestuosa, vista desde la distancia, incluso a más de cien kilómetros, cuando se viaja hasta allí desde cualquier punto y latitud, pero especialmente si uno sube desde Saldaña, por la Valdavia, desde Palencia, o si viaja siguiendo en paralelo por el borde septentrional de la Meseta, entre las provincias de León Palencia y Burgos. 

En un texto publicado el pasado año (2), refiriéndome a la obra de Katsushika Hokusai, el artista japonés del siglo XIX obsesionado con la imagen del Monte Fuji, yo decía que "desde que empecé a subir montañas a temprana edad, allá donde he vivido tuve siempre mi propio monte Fuji como horizonte y referencia espacial y vital, sin que fuera algo premeditado. Fue el pico de  Midi d`Ossau (2884m) mientras vivía en los Pirineos junto a la frontera del Somport, el pico Almanzor (2591m) durante los muchos años que anduve habitando y escalando por las gargantas y circos de la  Sierra de Gredos, y desde hace más de treinta años son  los picos Espigüete (2450m) y Curavacas (2524m), por ahora y mientras viva aquí, en la Montaña Palentina".    

 

Imagen recortada de una foto original de Jacobo Molero

Notas:

(1) La falda Oeste del pico Espigüete está en el término de Valverde de la Sierra, pedanía del municipio leonés de Boca de Huérgano.

(2) Enlace al texto "Cien vistas del monte Fuji"

lunes, 27 de octubre de 2025

CIEN VISTAS DEL MONTE FUJI

 He publicado infinidad de dibujos; pero estoy descontento de todo lo que he producido antes de cumplir los setenta años. Fue a la edad de los setenta y tres cuando comprendí más o menos la forma y verdadera naturaleza de los pájaros, de los peces, de las plantas, etc. En consecuencia, a la edad de ochenta años habré hecho muchos progresos, llegaré al fondo de las cosas; a los cien, un punto o una línea, todo estará vivo. Pido a los que vivan tanto como yo que vean si mantengo la promesa”. 

Katsushika Hokusai, postfacio a Cien vistas del monte Fuji, 1834

  

Tres de las 102 viñetas del libro “Cien vistas del monte Fuji”, de Katsushika Hokusai

 

Eso mismo me está pasando, y a la misma edad que le sucediera a Hokusai. Y pienso que también le pasa a mucha gente, que a medida que nos hacemos viejos empezamos a tener algunas certezas sobre lo que pudiera ser èsto del vivir y el habitar un mundo, al tiempo que un lugar, y hasta cierto entendimiento de lo que sucede a nuestro alrededor...a buenas horas mangas verdes, decimos por costumbre cuando presentimos que nos queda poco tiempo y la vida reclama una prórroga. Y es que antes de llegar a la vejez, aunque lo intuyamos, no acabamos de entender que nuestra principal diferencia respecto del resto de especies consiste en que los humanos somos los únicos animales que viven sabiendo que van a morir. Lo que no es una diferencia pequeña.

Por mucho que lea, escuche o vea, lo que más puede en mí es una intuición poderosa que proviene, seguro, de una especie de fondo o sedimento vital, producto de la experiencia  acumulada en ese montón de años que cargo con creciente pesadumbre, lo reconozco, sí, porque los huesos me duelen cada día un poco más y tienden a respetarme solo si me humillo y camino algo encorvado, un poco más cada día. 

No tengo una clara conciencia del día que entré en la vejez, pero tuvo que ser después de entrarme esta obsesión que tengo con la idea de un mundo nuevo y comunal, “del común y lo común”, construido a partir de un pacto de especie...es una poderosa obsesión como la que le supongo a Hokusai con el monte Fuji: una idea fija que te absorbe el pensamiento y toda tu creatividad hasta en sueños, que te tiene como sumido y preso de una fiebre constante en el tramo final de tu vida, una pasión compulsiva que sin parar te dice date prisa, date prisa, dilo, dilo y déjalo por escrito, que mañana igual se hace tarde, o ya no recuerdas, o ya no llegas ni puedes.

Composición, a partir de la Gran Ola de Kanagawa y el monte Fuji, de Hokusai, y la Noche estrellada de Van Gogh.

Obsérvese que al fondo de la Gran Ola amenazante se vislumbra la pacífica silueta nevada del monte Fuji, siempre omnipresente, estableciendo obsesivamente un contraste radical entre movimiento y serenidad, lo mismo en el cuadro que en todas las 102 escenas de su obra “Cien vistas del monte Fuji”.

La composición del cuadro de Hokusai nos coloca en posición de observadores detrás de la ola gigante, capturando el preciso instante que precede al desplome de esa inmensa masa de agua que tiene la envergadura de una gran montaña. Ese instante me parece a mí muy similar al que vivimos hoy en día, mirando atónitos cómo nuestro mundo está a punto de ser arrasado ante nuestra paralizada e impotente mirada.

Es curioso y muy sorprendente lo que sucede con el arte de Hokusai, el artista que habiendo roto con el convencionalismo de la tradición japonesa por influencia de la pintura paisajista europea -concretamente holandesa- rompió con esa tradición al integrar en su arte los paisajes y las actividades rurales, junto a una técnica de largas perspectivas y presencia constante de asuntos cotidianos, lo que en realidad era muy poco frecuente en el arte japonés practicado en su tiempo, a caballo de los siglos XVIII y XIX. Digo que es sorprendente, porque desde Europa se vió la “Gran Ola de Kanagawa”, la más conocida obra de Hokusai, como la quintaesencia del arte japonés y en un rizo de paradojas incluso hubo expertos en arte que llegaron a afirmar que Van Gogh se había inspirado en la Gran Ola de Hokusai al pintar en 1889 su obra "La noche estrellada", donde puso nubes que parecen grandes olas a punto de romper en un cielo oceánico montado sobre un mar de girasoles.

Este paradójico vaivén entre Occidente y Oriente me sirve de ejemplo que ilustra muy bien lo des-orientado que anda nuestro occidente europeo, que ve orientes y orientalismos por todas partes, como ausente y extranjero de sí mismo, una Europa que todavía se cree un continente contra lo que dicen sus propios mapas, que la sitúan en la pequeña parte atlántico-mediterránea del gran continente euroasiático, ignorante de su condición “oriental” respecto del actual imperio USA. Quizá, digo yo, sea por disimular sus viejas vergüenzas coloniales o su condición actual de provincia imperial. 

 

Desde que empecé a subir montañas a temprana edad, allá donde he vivido tuve siempre mi propio monte Fuji como horizonte y referencia espacial y vital, sin que fuera algo premeditado. Fue el pico de  Midi d`Ossau (2884m) mientras vivía en los Pirineos junto a la frontera del Somport, el pico Almanzor (2591m) durante los muchos años que anduve habitando y escalando por las gargantas y circos de la  Sierra de Gredos, y desde hace más de treinta años son  los picos Espigüete (2450m) y Curavacas (2524m), por ahora y mientras viva aquí, en la Montaña Palentina.

Mi monte Fuji no es solo una montaña, es también una poderosa intuición que guía mi pensamiento en este tramo final. Por eso sé (sin saber cómo) que por primera vez en la historia de la humanidad, es ahora, en estos mismos días de máxima incertidumbre y confusión ideológica, cuando empezamos a vislumbrar una mínima conciencia universal y de especie, que nunca antes fue posible, ni lo será del todo mientras sigamos habitando la Tierra con mentalidad de consumidores o propietarios,  repartidos y aislados en solares nacionales, cada cual vivíendo en su raza y nación particular, en sucedáneas comunidades estatales, burocráticas, comerciales y militares, indemocracias todas, naciones y personas abriéndose paso a codazos en este mundo-mercado, a la caza de Grandes Rebajas.

Y ésta es la paradoja inversa de la globalización capitalista en que vivimos, que aunque haya que esperar una década a que pase el tsunami neofascista que hoy recorre el mundo, este Orden irracional no podrá evitar su propia autodestrucción sistémica, que ya está sucediendo a la sombra del falso progreso capitalista, que de tanto andarse por las ramas se ha quedado sin raíces ni sustancia.

Vivimos en un instante congelado, un tiempo muerto que se parece mucho al fin de la Historia que vaticinara Francis Fukuyama, el  filósofo liberal metido a vidente y profeta. Pero éste no es sino el momento previo al romper de la Gran Ola. Puedo intuir el inmenso silencio del espacio vacío que le sigue a ese momento, al que hemos nombrado "colapso", a modo de profecía que espera ser autocumplida. 

Si se observa en sus detalles el cuadro de la Gran Ola, se verá que aparece al fondo, diminuta, la serena figura del Monte Fuji como alegoría de ese lugar o país al que  en sueños siempre quisimos llegar y habitar.  A día de hoy, la enseñanza que yo extraigo,  en contra de la oscura lógica de los tiempos que corren, es que a pesar de tanto ruido y oscuridad, nunca como ahora estuve tan cerca de compartir este sueño/proyecto  que yo tengo,   de una Tierra Común habitable y compartida que, como el Fuji de Hokusai, a mí me desvela y no me deja morir.

jueves, 23 de octubre de 2025

RECORDANDO AL PERIÓDICO COMARCAL "EL AGUILA", FUNDADO EN 1914

 


SE OLVIDA QUE TUVIMOS UN PERIÓDICO COMARCAL, "EL AGUILA", cuya cabecera original tiene fecha de 1914, en la que figuraba, como lema: "PERIÓDICO DECENAL INDEPENDIENTE DEFENSOR DE LOS INTERESES MORALES Y MATERIALES DE LA REGIÓN"

Este viernes 24 tendrá lugar en la biblioteca municipal de Aguilar de Campoo la presentación del último número, el 108, de la revista VALDEOLEA. Sé que en ese acto se va a hablar de algunas otras publicaciones locales, todas desaparecidas, y con tal ocasión quiero recordar que en Aguilar tuvimos un periódico comarcal, El Aguila, que en su última época se editó hasta 2001 (si no recuerdo mal), gracias al empeño personal y perseverancia de Emilio Martínez. 


 
Durante tres años, los que van de 1.999 a 2001, vine escribiendo una colaboración mensual para este periódico comarcal hoy desaparecido. El espacio de dicha colaboración tenía el nombre de “Paralelo 43”. Al cesar esta colaboración, unos amigos me propusieron que reuniera dichos artículos en una publicación. Y a esta solicitud corresponde este libro, que a mi entender es una modesta crónica de lo que pasaba en esta comarca por aquellos años. 
 
Se puede leer o descargar en este enlace:

lunes, 15 de septiembre de 2025

UN CONCIERTO EN SANTA MARÍA DE LOS REDONDOS

  

El pasado sábado nos fuimos por la tarde hasta Santa María de Redondo, aldea de apenas 40 habitantes, situada al fondo del valle glaciar de Los Redondos, ese rincón precioso de La Pernía, en la comarca de la Montaña Palentina, con el propósito de asistir a un concierto de “The Duallists”. Despertó nuestro interés, además de volver a disfrutar del valle, el nombre del grupo musical anunciado, “The Duallists", que cuando busco su significado, resulta que refiere a una novela de ciencia-ficción que trata sobre un conflicto en una mina lunar y los secretos ocultos de su tecnología.

Al llegar no vimos a nadie, estaban las calles vacías, solo dos caballos sueltos deambulaban por medio de la calle principal y tres mastines cabezones y mansos que nos acompañaron desde al aparcamiento hasta la románica iglesia del pueblo, mientras sonaban las campanas llamando al concierto. 

Nos encanta este Valle de Los Redondos, donde el río Pisuerga brota desde el fondo de una cueva catedralicia, sin exagerar, la nombrada Cueva del Cobre situada al abrigo de las altas peñas del macizo de Peña Labra, perfilado también por los altos del Cuchillón y del pico Tres Mares, cumbre ésta así denominada porque en sus faldas nacen aguas que van a parar a las tres grandes cuencas hidrográficas -cantábrica,atlántica y mediterránea- de la península ibérica. Y tras disfrutar una vez más del maravilloso paisaje, que ya presagia un otoño amarillo, allí asistimos a dos descubrimientos, de verdad contradictorios, sin salir de aquella pequeña iglesia de la Asunción:

1. Una brillante actuación musical del dúo gallego "The Duallists" (violín y guitarra) con la que disfrutamos las pocas personas, unas treinta, que son las que aún quedan en el valle tras el paso de Agosto, más unas pocas, como nosotras, llegadas de pueblos cercanos. Dos buenos músicos que nos alegraron la tarde con su luminosa música de folk y blues que, además, tuvieron el detalle de tocar una pieza en homenaje a la gente solidaria que sigue protestando contra el genocidio que está cometiendo el Estado de Israel para aniquilar al pueblo palestino...buena música, mientras se escuchaba de fondo, afuera del templo, el ladrido de tres pacíficos mastines.

2. Por quienes presentaron el concierto supimos que la organización se debía a un programa cultural denominado “Dinamizartj” (1) que subvencionaba la actuación de “The Duallists” (2) en Santa María de Redondo y que enseguida averigüé -a través de su propia web- que forma parte de la Red Cultural del Instituto para la Transición Justa (ITJ), gestionado por la Fundación Ciudad de la Energía (CIUDEN). Ambas entidades son a su vez dependientes de la Secretaría de Estado de Energía del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO)”...o sea, dependientes del mismo ministerio que nos quiere hacer creer que es “ecológico” y “justo” sacrificar a las zonas rurales llenándolas de polígonos industriales repletos de placas solares y descomunales molinos de viento, junto a plantas de biogás, macrogranjas de cerdos, que anticipan la construcción de grandes plantas de hidrógeno verde, que le pondrán la puntilla al “reto demográfico”que ya sabemos consiste en expulsar del territorio rural a la escasa población todavía resistente.

Tras la despedida de la gente conocida, la tarde se ofrecía plácida, expléndida y “redonda” en aquel paisaje magnífico, mientras por delante nuestro varios caballos cruzaban la carretera procedentes de las praderas junto al río, justo bajo las Peñas del Moro. De regreso a casa, todo iba encajando en su desorden sistémico: unos músicos gallegos de nombre inglés, “The Duallists”... un programa cultural denominado “Dinamiz-artj” dedicado a la práctica del “Greenwashing” o Lavado Verde: de un ministerio de ciencia-ficción que ni sabe donde está Santa María de Redondo, ni eso le importa más que el reto demográfico, las energías limpias y la transición justa, todo junto.

Notas:

(1) https://dinamizartj.com/que-es/

(2) https://www.instagram.com/the_duellists_duo_/

domingo, 20 de abril de 2025

ARTE CONTRA EL OLVIDO, DE LA COMUNIDAD, DE LA TIERRA

 


Tuve noticia hace unos días de la iniciativa "Arte contra el olvido" surgida en Boadilla de Rioseco, que es una pequeña población  de la Tierra de Campos leonesa, cerca de Sahagún. Ayer nos dió por dedicar el día a visitar esa zona por la que hemos pasado con mucha frecuencia, pero siempre de camino a otra parte, sin meternos por las carreteras secundarias que llevan a esos pequeños pueblos de ese País terracampino que abarca tierras de cuatro provincias -León, Zamora, Valladolid y Palencia-, dos leonesas y dos castellanas. 

Tierra de Campos es lo que los libros de geografía denominan "comarca natural" y a lo que yo me refiero como "bioterritorio" o "país", porque su "paisaje" es  lo que tienen más en común las personas y pueblos que habitan esas tierras, que por eso entre sí se reconocen como "paisanos" de la misma Tierra de Campos, cualquiera que sea su provincia burocrática. 

Hacía un día de perros y deambular por las callejas del pueblo, mediolloviendo y con un viento helado de esos que te congelan las orejas y te hacen andar más deprisa de lo que sería normal en primavera y sin embargo disfrutamos del paseo descubriendo imágenes de obras de arte que te sorprenden apareciendo de forma inesperada  en  rincones que de otro modo nadie miraría y mucho menos con ese aire y ese frío, convirtiendo al pueblo en un museo de arte al aire libre. Me imagino que en días más soleados, la escena de los vecinos curiosos mirando a los turistas mirones que recorren su pueblo mirando las fotos y pinturas que decoran las paredes de sus casas y naves agrícolas.

Me gustan estas iniciativas y solo tengo un PERO: sobra todo ese penoso discurso de la "españa-vacía", tan hueco, tan sobado, tan impotente. En los pueblos pequeños hay que contar con los que están y no gastar la escasa energía que nos queda en quimeras turísticas o industriales, mientras abandonamos la verdadera riqueza que proviene de la vida en comunidad, libre y autónoma,  compartiendo el Conocimiento y la Tierra Común. A ver si nos enteramos de que, seamos los que seamos, muchos o pocos,  lo que nos falta, más que gente, es sentido de "comunidad", que en eso las aldeas nos hemos igualado en lo peor con las grandes urbes, repletas de gente aislada y solitaria. Tanto es así que sería muy propio que se hablara menos de la "españa-vacía" y más de la "españa-repleta"...fijaros qué futuro el de millones de personas hacinadas en bloques de pisos, sin ni siquiera un metro cuadrado de tierra donde producir su propio alimento. Eso sí que es una bomba de relojería, una condena a la competencia despiadada, por el trabajo y el comercio, un Estado de Guerra permanente que se rige por la ley de la selva, donde, se mire por donde se mire, la guerra y el genocidio están siendo normalizados como herramientas propias del desarrollo sostenible, porque en la lógica del Beneficio "sobramos" más de la mitad de la gente que habitamos este mundo.

Con todo este pensar que me asola, aún así, recomiendo un paseo "interior o, artístico", según cada cual, por Boadilla de Rioseco y el País de la Tierra de Campos. 

 

 

 

 
 
 


 
 

 

 

miércoles, 26 de febrero de 2025

LA SUERTE DE PINOS EN EL B.O.E

En relación a les pràcticas comunales tradicionales en pueblos de Soria y Burgos, en el año 1.933 se publicó en la revista «Estampa» el artículo titulado "¡En Burgos y en Soria se ha establecido el comunismo!", escrito por un periodista bastante desinformado, que se hacía un lío con el comunismo y con las tradiciones campesinas en torno a los bienes comunales. Valga un extracto como muestra:

"-¡Aquí no hay obreros parados ni cuestión social! ¡Aquí cada uno tiene su porqué! Uno mira los indicadores. Por allí dice "Arcadia". Pero no. Los indicadores marcan Quintanar de la Sierra, o Covaleda, o San Leonardo, o Vilviestre del Pinar, o Neila, o cualquier otro nombre dichoso. Que aquí hasta los nombres de los pueblos tienen transparencia de pastoral. 

Interviene un párroco:

-Es que aquí se reparten por igual los productos de la tierra, y los vecinos vienen a sacar del reparto de mil quinientas a dos mil pesetas anuales. Por eso no hay pobres ni obreros sin trabajo. 

-Entonces ésta es una región comunista, suelta uno sin querer, y luego le pesa, porque ha podido asustar al cura, que forma parte del corro de informadores. Pero éste recibe el denominativo con satisfacción:

-Sí, sí, me dice; eso es: un país comunista." 

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La "Suerte de Pinos" en Burgos y Soria es lo mismo que en los pueblos de la Montaña Palentina llamamos "suerte de leñas", que por aquí lo más normal es que sea leña de roble. En general, este "derecho de suertes"   todavía pervive en muchos pueblos del norte peninsular, como un mínimo rastro del derecho consuetudinario en torno a los bienes comunes de remoto origen altomedieval.  Este derecho de suertes es una manera ancestral de gestionar los recursos forestales y un privilegio de posesión comunal y disfrute comunitario de los recursos forestales por los vecinos de los pueblos que han conservado este derecho tradicional, ya completamente desfigurado, porque la institución del comunal genuino es inseparable del Concejo como institución propia de la democracia vecinal y comunitaria que empezara a practicarse en la Península Ibérica, como en buena parte de Europa, a partir de la descomposición del imperio romano, culminada en el siglo V, y antes de que poco a poco se fueran integrando, primero en el regimen visigodo y feudal,  y en el regimen liberal a partir del siglo XVIII, hasta su práctica desaparición con las sucesivas amortizaciones del Estado (1) que sirvieron para privatizar estos bienes y financiar la modernización del nuevo estado-nación liberal.  

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La web  "reconstruir el comunal" publicó recientemente una noticia que ha pasado completamente desapercibida, referida a la declaración por la Junta de Castilla y León de la denominada "suerte de pinos" (en varios municipios de las provincias de Soria y Burgos) como BIC (Bien de Interés Cultural inmaterial). La publicación en el B.O.E es del  20 de diciembre de 2.024. 

En este enlace puede leerse el texto que corresponde a dicha noticia:

EL ESTADO DECLARA LA "SUERTE DE PINOS" COMO BIEN DE INTERÉS CULTURAL

  También se han hecho eco de la declaración de la Suerte de Pinos como BIC los periódicos  "Heraldo-Diario de Soria" y "La Razón": 

EN EL "HERALDO-DIARIO DE SORIA"

EN "LA RAZÓN"

 Y éste es un vídeo explicativo, elaborado en 2012:

LA SUERTE DE PINOS, aprovechamiento forestal comunal ancestral (2024: «bien de interés cultural»)

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 Enlace al vídeo de la entrevista a Antonio Ortega Santos (2):

«Y, de hecho, la herramienta que nace para controlar el orden público, –ese orden público, creado por el Estado, que supone privatizar los bienes comunes–, la herramienta se llama Guardia Civil (3). El origen de la Guardia Civil es crear un cuerpo militar armado rural que mantuviera ese orden público, ese statu quo, que es un statu quo de privatizar los bienes comunes.»

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PD: Próximamente publicaré un estudio en torno a los "comunales  del siglo XXI", donde trataré de explicar las profundas razones de mi desacuerdo con  las interpretaciones -académicas o no- de los comunales históricos, así como daré cuenta del grave error estratégico que a mi entender suponen todos los intentos de recuperación "nostálgica" de los comunales campesinos, en una época  como la actual, radicalmente urbana, en la que las condiciones de existencia humana se dan a escala de especie, por primera vez en la historia humana,   en el contexto de un orden social estatal/capitalista que es radicalmente nuevo y diferente,  que nada tiene que ver con  aquel mundo campesino, de contexto local, religioso y feudal. Que por eso, desde hace más de una década vengo trabajando en la propuesta de un nuevo concepto de Comunalidad, a la altura de las condiciones del siglo XXI.

 

Notas:

(1) Estas amortizaciones tuvieron lugar a finales del siglo XVIII con la denominada Desamortización de Godoy (1798) —aunque hubo un antecedente durante el reinado de Carlos III y después, en 1924. Básicamente consisten en un proceso de privatización y puesta en el mercado, previa expropiación forzosa y mediante una subasta pública, las tierras y otros bienes que hasta entonces no se podían enajenar (vender, hipotecar o ceder) y que se encontraban en poder de las llamadas "manos muertas": las Órdenes religiosas que los habían acumulado como habituales beneficiarias de donaciones y testamentos, además de los llamados baldíos y las tierras comunales.

(2) Antonio Ortega Santos es autor de "La tragedia de los cerramientos. Desarticulación de la comunidad en la provincia de Granada" (2.002). 

(3) El cuerpo de la Guardia Civil se creó en 1.844. La Ley de Desamortización Civil, o Ley de Madoz, con la que se expropiaron millones de hectáreas de bienes comunales de los pueblos, estuvo vigente de 1.855 a 1.925.