domingo, 10 de junio de 2018

DE LA GEOLOGIA AL ARTE Y VICEVERSA


Los estratos son como las hojas de un libro de la historia de la Tierra. Nadie parece haber recreado este símil mejor que el artista canadiense Guy Laramée (*)
Estos días hemos hablado de arte contemporáneo y geología: la obra de arte que consiste en representar las formas de la Tierra y la obra de arte que consiste en ver las formas de la Tierra como obra de arte. Obra de arte al cabo, un viaje creativo y humano, de ida y vuelta. Pues bien, éste es mi exprés manifiesto personal acerca del arte contemporáneo:

Erramos cuando decimos “naturaleza” como algo exterior a nosotros, cuando nos referimos a la tierra, de la que somos criatura y parte. Digamos naturaleza o tierra, ésta ni es arte ni hace arte, porque el arte es obra humana, sólo obra humana, algo que hace la gente, las personas, los individuos. Aunque sea cierto que la tierra hace a la gente (sociedad humana) y que ambas juntas (la tierra y la sociedad) hacen a los individuos, éstos y sólo éstos son los únicos seres del universo -que sepamos- que hacen obras de arte.

El arte ni tiene ni puede tener como objeto exclusivo la representación de la belleza. De hecho, no tiene límites ni finalidad exclusiva, ni puede tenerlos, porque sería renunciar a nuestra capacidad de interrogar e imaginar, a ese lugar de donde mana la creatividad humana, al único puente que nos permite transitar entre las dos orillas que nos constituyen, entre las bestias y los dioses.

Por eso, siendo el arte algo tan importante, es por lo que no podemos dejarlo sólo en manos de los "artistas".


(*)Imagen y cita tomada del blog de Joaquín del Val:
que estuvo en Aguilar de Campoo para hablarnos de su visión personal sobre la relación entre arte contemporáneo y geología, que en esencia comparto.

Joaquin del Val, ponencia sobre Arte contemporáneo y Geología, en el programa de actividades del Geoparque Mundial Unesco-Las Loras, en el marco de su IV Semana de los Geoparques Europeos (2018)