jueves, 30 de abril de 2026

PRIORIDAD HUMANA, CONTRA LA MEGAMÁQUINA (EL PENTÁGONO DEL PODER)



No es casualidad el auge simultáneo de la IA y del movimiento neofascista. La conveniencia de releer a Lewis Mumford

Estamos en medio de una peligrosa transición, de guatemala a guatepeor: vamos de la democracia representativa o imaginaria, hacia el predominio de democracias regidas por una inteligencia artificial e igualmente falsa y representativa. 

En los sistemas probabilísticos y estadísticos de la tecnología algorítmica y de procesamiento de datos, que es propia de la IA, no caben  ideas que pudieran cuestionar las estructuras del poder totalitario. Recuérdese que la IA, como la Internet y las Redes Sociales, son productos tecnológicos, mercancías destinadas a competir en los mercados  capitalistas del mundo, y que son propiedad de grandes corporaciones empresariales, todas ellas íntima y orgánicamente asociadas con las  estructuras del poder político-económico-militar de sus respectivos estados o imperios. Todas estas tecnologías propician y fomentan un radical empobrecimiento de las facultades mentales que son necesarias para formar un pensamiento complejo y realmente crítico, sin el que no es posible una  comprensión de nuestra sociedad, ni menos aún, un mínimo disenso.  

No es una coincidencia el auge de la IA y del movimiento neofascista, y todo ello  apunta a un mismo diagnóstico: estamos a merced de una megamáquina o aparato de dominación que viene funcionando desde hace unos 5000 años, coincidiendo con la institución -simultánea y asociada- de los "derechos" de propiedad y  esclavitud,  sobre la Tierra y sobre la Especie, que han evolucionado y se han desplegado hasta derivar en el actual sistema o megamáquina, de dominio totalitario a escala global. Esta megamáquina es el "pentágono del poder" concentrado que describiera Lewis Mumford (1): una alianza estructural y totalitaria entre la tecnología, el estado, la ciencia, el ejército y el capitalismo.



Lectores y escritores contra la Inteligencia Artificial 


La imagen anterior corresponde a los logos diseñados por Justin Clark, por encargo de Paul Kingsnorth, autor de "Against the machine" (Contra la máquina) para la campaña que éste promueve en contra de la Inteligencia Artificial. 

La megamáquina del algoritmo, los datos y la Inteligencia Artificial (IA)

"Aquí estoy, y aquí estamos todos, pero todo ha cambiado, y está a punto de cambiar aún más, más rápido y para siempre. Las historias seguirán contándose, por supuesto. Solo que sus autores tal vez ya no sean humanos.
Si la IA no nos mata, sin duda nos volverá incapaces de comprender la realidad.

Un profesor universitario que conozco hace que sus alumnos escriban sus trabajos a mano para evitarlo...otro me comentó recientemente que sus alumnos ya no pueden leer libros enteros, tienen que leerlos en fragmentos cortos porque no pueden concentrarse en una texto completo...esta es la pregunta más importante de todas: si las máquinas pueden investigar por nosotros, escribir nuestras historias, construir nuestras casas, pensar con mayor inteligencia que nosotros y todo lo demás, ¿cuál es nuestro papel?, ¿cuál es el sentido de la humanidad?"  
(de "Against the machine", de Paul Kingsnorth)



De izquierda a derecha: Dougald Hine y Paul Kingsnorth, 
autores del  Dark Mountain Project y el 
manifiesto Uncivilization.  


Portada del último libro de Paul Kingsnorth y de la segunda novela
de la saga de ciencia ficción "Guía del autoestopista galáctico",
de Douglas Adams.


Paul Kingsnorth es un escritor y pensador inglés que actualmente vive en Irlanda y que es conocido, además de por sus libros, porque en su dia fue subdirector de la revista  The Ecologist y cofundador del Dark Mountain Project (2).

"Contra la máquina. Sobre la destrucción de la humanidad" (Against the machine, 2025)  es el último libro de Paul Kingsnorth, todavía no publicado en castellano. Su editora resume así su contenido: "este libro explica cómo una fuerza difícil de nombrar, pero que todos sentimos, está remodelando lo que significa ser humano". En palabras de su autor,  el libro  "es un análisis de la matriz tecnológico-cultural que nos envuelve a todos. Fruto de dos décadas de escritura y reflexión sobre tecnología, cultura, espiritualidad y política, busca ofrecer una perspectiva sobre cómo la cultura tecnoindustrial que denomino «la Máquina» ha asfixiado a la civilización occidental, está destruyendo la Tierra y nos está transformando a todos a su imagen y semejanza".

Ya en 2009, en el manifiesto (Uncivilization) del proyecto Dark Mountain (Montaña Oscura)  se cuestionaba la creencia en los mitos de la sociedad moderna y su idea de "progreso", advirtiendo sobre la fragilidad de la civilización ante el colapso medioambiental y social en ciernes, e instando a afrontar esta realidad sin sucumbir al fatalismo y sugiriendo que la propia noción de "progreso" debería ser reevaluada. Aún coincidiendo en la necesidad de tal reevaluación, lo cierto es que los autores del manifiesto no  proponen ninguna acción política, tan solo un lustroso y superficial "cambio cultural", una especie de "actitud positiva", para afrontar el inevitable  colapso de la civilización con "realismo", lo que no es sino un modo eufemístico de nombrar un propósito de adaptación al orden dominante, con sumisión y conformismo. 

Entre otras reseñas, encuentro una del New York Times que abunda en esta crítica, señalando que la obra fue duramente criticada, siendo sus autores tachados de nihilistas y catastrofistas. Refiere a un ensayo publicado  en The Ecologist (la revista que Kingsnorth ayudó a dirigir), en el que se compara a los autores y seguidores del Dark Mountain Proiect con los personajes complacientes de una novela de Douglas Adams titulada "El restaurante del fin del mundo", en la que los comensales disfrutan viendo la aniquilación de la vida, del universo y de todo lo demás, mientras disfrutan de un buen bistec.

Pierre Vandier, almirante de la OTAN y autor del artículo publicado por la revista
Le Grand Continent, acerca del papel de la IA en la guerra contemporánea

La megamáquina militar 

De vez en cuando leo la edición en castellano de la revista francesa Le Grand Continente. Hoy ha llamado mi atención un artículo que asocia la IA a la guerra, escrito por un estratega de alto rango al servicio de la OTAN: "La velocidad es la matriz del nuevo poder: hoy, la lógica de la guerra se reduce a un principio -hay que aprender más rápido que el adversario- y a una consecuencia estratégica: transformarse o estancarse". Escojo un fragmento del mismo, que me sirve de resumen y conclusión del mencionado escrito: 

"La IA condena a las organizaciones lentas y excesivamente burocráticas.Otorga a quien aprende rápido una ventaja exponencial sobre quien no aprende. No es una herramienta más entre otras. Es una prueba de supervivencia darwiniana. Una Alianza que domina este ciclo -aprender, experimentar, implementar- es una Alianza que renueva su ventaja de forma continua. Transformar no significa predecir la próxima crisis. Nadie puede hacerlo. Transformar significa desarrollar la capacidad de sobrevivir a ella y mantener la iniciativa. 

La OTAN cuenta con ventajas que ningún otro actor posee: treinta y dos naciones unidas por un tratado, una capacidad industrial sin parangón y décadas de interoperabilidad forjada a lo largo del tiempo. Estas ventajas son reales. Pero no bastan si la Alianza no se transforma al ritmo que impone la nueva naturaleza de la guerra. Esto significa invertir en capacidades, sin duda. Pero, sobre todo, invertir en la velocidad del aprendizaje colectivo. Reformar los ciclos de adquisición. Abrir las arquitecturas. Conectar la industria con el campo de batalla. Gestionar los datos como un activo estratégico compartido. Formar a combatientes capaces de aprender, no sólo de ejecutar. 

La historia no espera a las organizaciones que dudan. Nunca avisa. Sólo constata, a posteriori, cuáles han sabido transformarse y cuáles han desaparecido, aniquiladas por la derrota. Transformarse o fracasar. No hay una tercera opción". 
(Almirante   Pierre Vandier, Comandante Supremo Aliado de Transformación de la OTAN) 


Un sondeo interno del PP apuntala su pacto con Vox


La megamáquina capitalista y estatal, nacional y/o global (imperial)

En un periódico de edición "nacional", el presidente del PP, señor Feijóo, se reafirma en el pacto con Vox y también en la vinculación de la "prioridad nacional" al arraigo, porque una encuesta al respecto de esta cuestión  revela que "no solo no nos penaliza, sino que nos permite pescar en el votante más centrado del PSOE"Si Feijóo dice ésto es porque los resultados de dicha encuesta revelan que un 40% de los votantes socialistas ven bien la "prioridad nacional".


Para los escasos creyentes que resistimos ante el dogma ideológico estatal/capitalista,  el término "nacional" equivale a "estatal"; y ésto de la "prioridad nacional" solo tiene un significado discriminatorio y profundamente antidemocrático, lo que es perfectamente normal para un orden social  estructurado jerárquicamente en base a un sistema de clases sociales inmersas en una  lucha de clases permanente y sistémica. Así, lo "nacional" tiene una doble correspondencia: refiere  al territorio geográfico en el que se libra la lucha de clases, un territorio cuya propiedad se reparte entre las clases dominantes y su propio aparato burocrático/militar del "Estado", al tiempo que refiere también al espacio social creado artificialmente  como "falsa comunidad" nacional.
Me parece a mi que a la máquina  "nacional", resultante de la alianza capital/estado  le importa poco la raza, el sexo o el lugar de nacimiento de los individuos y comunidades a los que explota y parasita. Más bien le importa solo su potencial utilidad o "rentabilidad"; si su trabajo sirve o no al beneficio de la cuenta capitalista, sea como productores o consumidores, por la doble vía de la explotación laboral y  de la recaudación de impuestos. Toda esa operativa, básicamente financiera, no es sino una gigantesca transferencia de riqueza al interior de las sociedades "nacionales", siguiendo siempre la misma dirección, de abajo hacia arriba: de los desposeídos a los propietarios, de los subordinados a los jefes, de los gobernados a los gobernantes.  La llamada globalización solo es tecnológica y financiera, y nunca dejó de ser una fase expansiva del mismo sistema de dominación, siempre asistida y tutelada por el aparato burocrático, y militar en esencia, propio de cada Estado "nacional". 

Frente a toda esta distopía, mi conclusión (provisional, como siempre), se resume en un llamamiento  práctico y de urgencia:

Aunque seamos cuatro gatos, es muy urgente que nos asociemos cuanto antes quienes pensamos que la primera prioridad de nuestra especie es asegurar su propia reproducción, eliminando la amenaza existencial que representa la  "megamáquina" y creando condiciones de vida humana con plena  dignidad, autonomía.  De ahí mi insistente propuesta de un Pacto Ecosocial Integral, a escala individual, comunitaria y de especie, que al menos  incluya:
1.La imperiosa necesidad de un inmediato y general desarme unilateral de nuestras sociedades.
2. Un mismo e ineludible compromiso, personal y comunitario, de respeto y cuidado por la dignidad y calidad de cada vida humana, sin excepción alguna.  
3. La declaración de la Tierra y el Conocimiento como Bienes Comunales Universales. 
4. Nuestro compromiso existencial con el deber de cuidar de los equilibrios ecológicos de los que depende la continuidad y reproducción de todas  las formas de vida, incluida la humana. 
5. Nuestra voluntad de existencia autónoma y emancipada, mediante la autoorganización social en modo convivencial y comunitario, en ayuntamientos comunales autoconstituidos en modo de asamblea de iguales, en regimen de democracias integrales, autogestionadas y plenamente autónomas, libremente asociadas  en solidarias redes confederales, para el intercambio, la cooperación y la ayuda mutua en todas las escalas territoriales.


Notas: 

(1) El proyecto Dark Mountain es una red global de escritores, artistas y pensadores fundada en 2009 por Paul Kingsnorth y Dougald Hine, centrada en un manifiesto de 2008 titulado Unicivilization, que cuestiona las narrativas de la civilización industrial, reconociendo el colapso ecológico y el cambio climático.
(2) Lewis Mumford (Flushing, Queens, nacido en la ciudad de Nueva York, el 19/10/1895, y fallecido en Amenia, estado de Nueva York, el 26/01/1990). Un tanto olvidado durante las últimas décadas, su obra es reconsultada actualmente a medida que crece la preocupación por  el avance imparable de la IA y el movimiento neofascista. Sus obras más consultadas son:  Técnica y civilizaciónEl mito de la máquina,  Técnica y evolución humana, El pentágono del poder y La ciudad en la historia. 

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