lunes, 17 de agosto de 2015

POR UN MANIFIESTO REVOLUCIONARIO, PERSONAL Y GLOBAL



No encuentro razón alguna para seguir esperando a que suceda lo que debe suceder, la insurrección personal y global dirigida a restaurar el sentido de la vida humana y reorganizar la convivencia humana, reordenando nuestra relación con la naturaleza y restaurando el hoy pervertido ideal de la democracia.
No quiero seguir esperando a sumarme -no se sabe cuando-, cuando surja un movimiento masivo que promueva el objetivo revolucionario que ya desde hace demasiado tiempo sabemos que es ineludible. Me harta la espera, me desespera, no es por impaciencia sino por sentido del deber, por la urgencia de hacer lo que de todas formas hay que hacer.
Sé que hay muchas personas y grupos intentándolo a su modo, diseminados por todo el mundo, trabajando aisladamente en la misma dirección. Soy consciente de que han fracasado todos los movimientos altermundistas, como el Foro Social Mundial, que hoy es papel mojado, como soy consciente de la imperiosa necesidad de una corriente global de pensamiento y acción revolucionaria integral, un adiós definitivo a le estrategia puramente quejica y contestataria, para pasar a la extensión viral y universal del proyecto revolucionario integral, “integrando” el pensar y el hacer la revolución, tanto en lo global y local como en lo personal y colectivo.

viernes, 14 de agosto de 2015

DEL ABURGUESAMIENTO DEL CONCEJO. El presupuesto del Concejo de la ciudad de Palencia en el año de 1530.

 

Cripta de San Antolín. Fotografía:José Luis Alonso

Aunque existe todavía gran controversia entre quienes investigan el periodo histórico transcurrido durante los largos siglos posteriores a la romanización de la península ibérica, va ganando terreno la de quienes, apoyados por los avances de la arqueología contemporánea, señalan el predominio de una organización social eminentemente agraria y pastoril, para una población entonces muy dispersa en pequeños núcleos, que organiza su vida social y política en modo concejil, o sea,  asambleario.

martes, 11 de agosto de 2015

LA FALSA INDEPENDENCIA, CONTRA EL ESTADO DE LAS HETERONOMÍAS




Con independencia de lo que suceda en las próximas y plebiscitarias elecciones en Cataluña, para toda la humanidad seguirá pendiente el objetivo civilizador que consiste en derribar el aparato global de la dominación en todas sus variantes –dictaduras, monarquías, repúblicas- que, al cabo, consisten en una similar estructura “capital/estado”, creada para lograr la máxima concentración del poder coercitivo, la máxima eficacia en el dominio de la naturaleza, de los individuos y sus comunidades, como de la sociedad humana en general.
Los catalanes, cada uno de ellos y en su conjunto, como cualesquiera otros individuos, pueblos y naciones, tienen, no el derecho, sino el deber ético y moral de decidir por sí mismos sobre su propia forma de organización social y, por tanto, sobre su independencia o autonomía.

lunes, 3 de agosto de 2015

LA CONFLUENCIA, ¿SÓLO CUESTIÓN DE ESTRATEGIA?



Una vez más los partidos de la izquierda repiten el mismo estribillo de su fracasada canción histórica, esa estrategia de frente electoral que sólo sirve a la postre para desmovilizar a las masas populares e integrarlas en el juego institucional del poder constituido, con la finalidad de mejorarlo y no para derribarlo. 
El clima dramático está creado, hay que ganar como sea, no importa justificar la finalidad, sólo importa la estrategia a seguir, hay que hacerse con el poder, conquistar el Estado. Y así, no queda lugar para otra alternativa que no sea la de ganar las elecciones. Y de no ser así, dicen que lo que  nos espera son “más años de recortes sociales y bipartidismo totalitario”...

Pero el anuncio de su nuevo fracaso está en el ejemplo de Syriza, a la vanguardia de la izquierda europea, que después de alcanzar electoralmente  una posición de poder que es inalcanzable para la izquierda española, lo que ha traído tras de sí no es nada distinto a “más años de recortes sociales y bipartidismo totalitario”, habiendo construido un renovado capitalismo, fuertemente sustentado en un bipartidismo renovado, que Syriza ha conformado hábilmente junto con un bloque de partidos  “responsables y centrados”. 

martes, 28 de julio de 2015

ANTIGUAS ORDENANZAS CONCEJILES DE SAN SALVADOR DE CANTAMUDA





 ESTUDIOS Y DOCUMENTACIÓN
2.ORDENANZAS DEL CONCEJO DE SAN SALVADOR DE CANTAMUDA EN EL SIGLO XVI


Otrosi ordenamos y mandamos que cada uno sea obligado a linpiar la hera en que cogiere el pan, e no la dejar sucia, so pena que el que no la barriere dentro de ocho dias de como ansi ubiere alzado los frutos della, que peche y pague beynte maravedis para la rrepublica del concejo, e que todabia sea obligado a la linpiar, e queden linpias e abiertas como sienpre quedaron so la dicha pena, pues son concejiles e no propetarias”.
(Cap. 58. Sobre limpiar cada uno su hera)

ORDENANZAS ANTIGUAS DE SAN SALVADOR DE CANTAMUDA
Publicación de la Institución Tello Téllez de Meneses (Palencia). 
Con Introducción y Notas de Laureano Pérez Mier y Laureano Pérez Francisco

Descargas: dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2489961.pdf


"Hállanse éstas en un cuaderno que se compone de dos partes distintas: la primera consta de 17 folios en papel sin sellar, escritos por ambos lados, donde se contienen las Ordenanzas antiguas, tal como fueron reformadas entre los años 1586-1589; e integran la segunda parte 9 folios en papel del sello 4.°, habilitado para el año 1643, en los que se insertan algunas, muy pocas, adiciones y ciertas reformas de escasa importancia introducidas ese mismo año de 1643.

...Creemos que el marco más apropiado, y que mejor acierta a encuadrar el ambiente de estas Ordenanzas, se halla reflejado en el texto de un esclarecido maestro, conocedor como pocos de los
orígenes del municipio leonés y de su pervivencia multisecular en los concejos rurales de nuestras montañas -en las tierras de foris montes o foramontanas del viejo solar astur-leonés-, y donde, a despecho del Derecho Administrativo, mejor se ha conservado hasta nuestros días la añeja solera municipal. He aquí como caracteriza Díez Canseco los primitivos concejos rurales hacia los comienzos de la oncena centuria:

La población se agrupa ya desde los primeros tiempos (de la reconquista) en lugares y aldeas, con la división tripartita de su territorio clásica entre nosotros: el casco de la población (villa) en el centro, compuesta de las casas, huertos y cercados para el forraje terreñales; las tierras de cultivo y los prados de posesión individual o familiar en torno de él (tierras de foris); y en tercer término los exiti, ejidos, praderas, dehesas y montes de común aprovechamiento. Pero tal división no es la del territorio municipal, sino propia de cada pueblo que le compone, y aunque los montes y pastos fueran, en general, durante los primeros tiempos de la comunidad de todos los vecinos del término, y los ganados de éstos, por lo común admitidos también en los ejidos propios de cada aldea, siempre era cosa de ésta el apacentar en las tierras y prados propios de sus vecinos, una vez levantadas las cosechas; la agrupación de sus ganados en rebaños, piaras y veceras; la ordenación de su custodia; el nombramiento de los guardas; entender en las multas y prendas que por daños se originaran; la participación del pueblo en los gastos parroquiales; el alojamiento y asistencia de los pobres, y en general, la reglamentación de su propia y peculiar economía, todo lo cual llevaba a la aparición de una asamblea propia, si no es aquí donde realmente perdura el conventus vicinorum”.


sábado, 25 de julio de 2015

SIN DEMOCRACIA NO HAY COMUNAL NI CONCEJO QUE VALGA

Casa de concejo y teleclub de Vallespinoso de Cervera




En muchos pueblos pequeños se conserva la llamada “casa de concejo”. Ya en tiempo de la dictadura franquista estas casas fueron reconvertidas en teleclubs. Reunirse para ver la televisión y jugar a las cartas quedó como único vestigio de la secular tradición democrática del concejo. La conversión de las casas de concejo en teleclubs durante el franquismo representa perfectamente la decadencia y derrota definitiva de la institución del autogobierno popular que por siglos rigió la vida de pueblos y ciudades. El concejo era la forma de resistencia ante el creciente poder de las clases dominantes, durante el pasado feudal como después en la modernidad, cuando fueron emergiendo y confluyendo los estados y el capitalismo tal como hoy los conocemos y padecemos.

En 1978, el texto constitucional del Estado español no tuvo inconveniente en conservar el concejo como reliquia democrática de tiempos pasados, eso sí, restringido a las despobladas aldeas que lograron sobrevivir a la masiva migración rural planificada por el franquismo en su fiebre desarrollista. Los polos industriales construidos junto a las grandes ciudades precisaban con urgencia de la mano de obra barata procedente de las aldeas, que ya por entonces sólo se reunían en la casa de concejo para jugar a las cartas y ver la televisión.