Por
recomendación de David de Ugarte acabo
de leer los dos últimos libros editados por la Cooperativa de lasIndias (“El libro de la Comunidad” y “El libro de la Abundancia”) y
lo cierto es que me han despertado más preguntas que respuestas, lo
cual me resulta sumamente positivo, porque me ayuda en mi propio
camino de reflexión y porque aporta consideraciones que tienen su
raíz en la práctica comunal de la cooperativa de las Indias, lo
que viene a enriquecer notablemente el efecto demostrativo de su
experiencia. Aportan también una historia del comunitarismo
que estaba por hacer y que será de mucha utilidad a quienes se
acerquen a esta corriente de pensamiento, desde posiciones tanto
historicistas como desde el activismo social. Por todo eso, yo también
recomiendo su lectura. Ambos libros están disponibles para su libre
descarga -como todos los libros de las Indias- en su web:
viernes, 11 de septiembre de 2015
miércoles, 26 de agosto de 2015
LA NECESIDAD DE AUTOORGANIZACION SOCIAL: UNA PROPUESTA GLOCAL
..."Millones de individuos no
organizados no tienen ningún poder y no pueden influir en la
realidad social por la simple razón de que no pueden coordinarse y
moverse en común, en el tiempo y el espacio. Esta es la razón por la
que una pequeña y organizada clase de personas (la clase burguesa)
puede imponerse sobre los millones de personas en la Tierra que
siguen sin organizarse”.
(Del artículo publicado en Verba Volant: La autoorganización social arrasará a la Anarquía quimérica)
Partimos, creo yo, de un profundo error que sólo ahora conocemos. No podemos superar el sistema de dominación si nos organizamos según las formas de vida que son propias de la clase social -la burguesía- que es titular de dicho sistema, la responsable de sostener y reproducir la forma actual de vida humana que fuera implantada a escala global según sus principios e intereses.
No
más organizaciones similares a partidos o sindicatos. No más
movimientos sociales meramente reivindicativos y reformistas, no más
experimentos de izquierdismo populista, no más guetos feministas, nacionalistas o ecologistas, por muy autogestionarios que sean...no
podemos seguir eternamente con la pretensión de organizarnos para "El Cambio”, no así ni sólo con aquellos con los que compartimos afinidades políticas,
esperando convencer y organizar luego al resto de la sociedad. Saltémonos ese paso, organicémonos directamente como sociedad
alternativa, no política sino socialmente, como forma de vida y no
como organización política. Que sea nuestra vida social la que determine
la organización política y económica; no sigamos permitiendo que
todo funcione al revés, como ahora sucede, al gusto y conveniencia
de quienes sí están bien autoorganizados (en partidos, sindicatos, corporaciones y
empresas) y que han sabido dotarse de los principios (capitalistas)
y las estructuras de poder (estados) adecuadas a su forma de vida y
organización social, proclives al regimen de dominación que interesa a
su clase social, que por eso es dominante.
Tiene
que quedar muy clara la finalidad, que no se trata de emular sino de
derrotar a esa clase social, del modo más letal a su
poder e inteligencia, a sus principios y estrategias, no sólo
proponiéndolo sino haciéndolo: autoorganizándonos desde el principio como sociedad
alternativa.
No
existe ninguna razón en sentido contrario a autoorganizarse, ni por
principio ni por estrategia, ni por deber, ni por oportunidad; nunca
estaremos perfectamente preparados, nunca nuestra organización será
perfecta, siempre será tan perfectible como el ideal de autogobierno
(democracia) y de vida convivencial al que aspiramos. Con la
experiencia siempre podremos aprender, corregir y mejorar el rumbo de
nuestro pensamiento y nuestra acción, nuestras tácticas y
estrategias. No tenemos prisa pero tampoco podemos dejar pasar el
tiempo, desatendiendo el deber personal, la urgencia social y ecológica, la
necesidad ética de la revolución. Este es el momento y
nunca habrá una oportunidad mejor que ahora.
lunes, 17 de agosto de 2015
POR UN MANIFIESTO REVOLUCIONARIO, PERSONAL Y GLOBAL
No
encuentro razón alguna para seguir esperando a que suceda lo que
debe suceder, la insurrección personal y global dirigida a restaurar el sentido
de la vida humana y reorganizar la convivencia humana, reordenando
nuestra relación con la naturaleza y restaurando el hoy pervertido
ideal de la democracia.
No
quiero seguir esperando a sumarme -no se sabe cuando-, cuando surja
un movimiento masivo que promueva el objetivo revolucionario que ya
desde hace demasiado tiempo sabemos que es ineludible. Me harta la
espera, me desespera, no es por impaciencia sino por sentido del
deber, por la urgencia de hacer lo que de todas formas hay que hacer.
Sé
que hay muchas personas y grupos intentándolo a su modo, diseminados
por todo el mundo, trabajando aisladamente en la misma dirección. Soy consciente de que han fracasado todos los
movimientos altermundistas, como el Foro Social Mundial, que hoy es papel mojado, como soy consciente de la imperiosa necesidad
de una corriente global de pensamiento y acción revolucionaria
integral, un adiós definitivo a le estrategia puramente
quejica y contestataria, para pasar a la extensión viral y universal del proyecto
revolucionario integral, “integrando” el pensar y el hacer la
revolución, tanto en lo global y local como en lo personal y
colectivo.
viernes, 14 de agosto de 2015
DEL ABURGUESAMIENTO DEL CONCEJO. El presupuesto del Concejo de la ciudad de Palencia en el año de 1530.
Aunque existe todavía gran controversia entre quienes investigan el periodo histórico transcurrido durante los largos siglos posteriores a la romanización de la península ibérica, va ganando terreno la de quienes, apoyados por los avances de la arqueología contemporánea, señalan el predominio de una organización social eminentemente agraria y pastoril, para una población entonces muy dispersa en pequeños núcleos, que organiza su vida social y política en modo concejil, o sea, asambleario.
martes, 11 de agosto de 2015
LA FALSA INDEPENDENCIA, CONTRA EL ESTADO DE LAS HETERONOMÍAS
Con
independencia de lo que suceda en las próximas y plebiscitarias
elecciones en Cataluña, para toda la humanidad seguirá pendiente
el objetivo civilizador que consiste en derribar el aparato global
de la dominación en todas sus variantes –dictaduras, monarquías,
repúblicas- que, al cabo, consisten en una similar estructura
“capital/estado”, creada para lograr la máxima concentración
del poder coercitivo, la máxima eficacia en el dominio de la
naturaleza, de los individuos y sus comunidades, como de la sociedad
humana en general.
Los
catalanes, cada uno de ellos y en su conjunto, como cualesquiera
otros individuos, pueblos y naciones, tienen, no el derecho, sino el deber
ético y moral de decidir por sí mismos sobre su propia forma de
organización social y, por tanto, sobre su independencia o
autonomía.
lunes, 3 de agosto de 2015
LA CONFLUENCIA, ¿SÓLO CUESTIÓN DE ESTRATEGIA?
Una vez más los partidos de la izquierda repiten el mismo estribillo de su fracasada canción histórica, esa estrategia de frente electoral que sólo sirve a la postre para desmovilizar a las masas populares e integrarlas en el juego institucional del poder constituido, con la finalidad de mejorarlo y no para derribarlo.
El clima dramático está creado, hay que ganar como sea, no importa justificar la finalidad, sólo importa la estrategia a seguir, hay que hacerse con el poder, conquistar el Estado. Y así, no queda lugar para otra alternativa que no sea la de ganar las elecciones. Y de no ser así, dicen que lo que nos espera son “más años de recortes sociales y bipartidismo totalitario”...
Pero el anuncio de su nuevo fracaso está en el ejemplo de Syriza, a la vanguardia de la izquierda europea, que después de alcanzar electoralmente una posición de poder que es inalcanzable para la izquierda española, lo que ha traído tras de sí no es nada distinto a “más años de recortes sociales y bipartidismo totalitario”, habiendo construido un renovado capitalismo, fuertemente sustentado en un bipartidismo renovado, que Syriza ha conformado hábilmente junto con un bloque de partidos “responsables y centrados”.
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