jueves, 17 de abril de 2014

NUESTRO CANCIONERO POPULAR TRADICIONAL EN CULTURAL EQUITY


Por pura casualidad, me encuentro en internet con una referencia al antropólogo y folklorista americano Alan Lomax y a su periplo por España en los años 1952 y 53 en el que recorrió muchos pueblos y regiones de nuestra geografía, recogiendo una valiosísima colección de grabaciones en directo procedentes de nuestro cancionero popular tradicional. Es asombroso el trabajo de Alan Lomax, al que se puede tener libre acceso en la web de la organización que cuida y difunde este tesoro cultural:   




ALAN LOMAX


No me resisto a hacer una breve selección de canciones, en las que he incluido algunas de las comarcas de Sanabria (Zamora), Maragatería (León) y Liébana (Cantabria), que por su proximidad geográfica y cultural  me resultan más familiares: 


LIÉBANA (CANTABRIA)

“YO NACÍ MUY CHIQUITINA”, Potes (Liébana, Cantabria) 

“MADRE, CUANDO VOY A LEÑA”, Uznayo de Polaciones (Liébana, Cantabria)

“A LA ORILLINA DEL EBRO”, Uznayo de Polaciones (Liébana, Cantabria)

“SIRENA DEL MAR”, Uznayo de Polaciones (Liébana, Cantabria)

“AYER TE VI QUE SUBÍAS”, Uznayo de Polaciones (Liébana, Cantabria)


MARAGATERÍA (LEON)

“LA PULGA Y EL PIOJO”, Val de San Lorenzo (León, Castilla y León)

 “EL JUDÍO HONRADO /EL BONETERO DE LA TRAPERÍA”, Val de San Lorenzo (León, Castilla y León)

 “OJOS NEGROS, CARA BLANCA", Val de San Lorenzo (León, Castilla y León)


SANABRIA (ZAMORA)

 “CANCIÓN DEL PRIMERO DE MAYO  / MAYOS” Sanabria (Zamora), Castilla y León)



FOTOGRAFÍAS DE 1952-53, DEL ARCHIVO DE ALAN LOMAX:




domingo, 13 de abril de 2014

CONVERSACIÓN CON UN AMIGO DE IZQUIERDAS (y 3)

“Si la dominación siempre es un proceso de robo a mano armada, lo peculiar del capitalismo es que la persona que tiene las armas está separada de aquella que comete el robo y simplemente supervisa que el robo se realice conforme a la ley. Sin esta separación, la propiedad de lo hecho (como opuesta a la posesión meramente temporal) y, por lo tanto, el capitalismo mismo, serían imposibles” ( John Holloway, de Cambiar el mundo sin tomar el poder. El significado de la revolución hoy”)

 


Entonces, ¿organizar cooperativas integrales, ateneos, grupos de afinidad, centros sociales autogestionados, grupos de autoconsumo, monedas sociales, etc, no es la estrategia adecuada?

Crear espacios autogestionados está bien, pero pienso que es una estrategia insuficiente y que puede ser fallida a la larga; sería mejor y más coherente que esas iniciativas estuvieran integradas en asambleas comunales y que fuera desde la soberanía comunal donde se construyeran los nuevos espacios de autonomía y autogestión. En principio, éste ámbito comunal  yo creo que debe coincidir con el territorio de los actuales municipios, aunque en el futuro las propias asambleas decidan modificarlo por territorios más coherentes con su finalidad de  autogobierno, como son las comunidades asentadas en comarcas urbanas y rurales que comparten un mismo territorio, que cuentan con población y recursos que hagan posible la máxima autonomía y, por tanto, la máxima soberanía desde la que ir construyendo confederaciones comunales.

sábado, 12 de abril de 2014

CONVERSACIÓN CON UN AMIGO DE IZQUIERDAS (parte 2)

“No se trata de saber si persiguiendo la justicia lograremos preservar la libertad. Se trata de saber que sin libertad no realizaremos nada. Y perderemos a la vez la justicia futura y la antigua belleza” (Albert Camus, del “Discurso de Suecia”)




Insiste mi amigo en su primera pregunta, vale, pero ¿cuándo empieza y cómo se organiza la revolución integral? porque, hasta ahora y que yo sepa, no hacéis otra cosa que hablar y escribir…

Tienes parte de razón, todavía no existe una organización, sólo tenemos una comunidad virtual, que es bastante difusa y un comunal sin acabar de definir, que es el propio concepto de revolución integral. Pero yo pienso que ésta no es una innovación  ideológica de ultima hora, creo que tiene raíces muy antiguas, casi tanto como el tiempo que llevamos poblando la Tierra, desde que los individuos y las comunidades humanas tuvieron conciencia de vivir sometidos y tomaron el propósito y la voluntad de emanciparse y convivir en igualdad. Por lo que pienso que la revolución de la que hablamos no es cosa nuestra y que ya está iniciada, que no necesita ser inaugurada, ni de nadie que la lidere. 

jueves, 3 de abril de 2014

CONVERSACIÓN CON UN AMIGO DE IZQUIERDAS (parte 1)


«Sólo una fina y transparente hoja de frágil cristal separa la civilización de su recaída catastrófica en el abismo de la historia» (Mike Davis, "Ciudades muertas. Ecología, catástrofe y revuelta")

 “El sujeto se tambalea al borde del nihilismo absoluto; y si esta mecanización, con o sin propósito, este agotamiento universal del sentido, llegara a su plena realización, entonces puede que el vacío futuro resultara igual que todas las angustias acerca de la muerte en la baja antigüedad y que todas las angustias medievales sobre el infierno”. (Ernest Bloch, “La ansiedad del ingeniero”)

 “Los males pequeños espantan y los grandes amansan”. (Anónimo, del Refranero Popular)



Surgió esta conversación en torno al pesimismo que inunda el ambiente social y que se ha hecho recurrente en todas las conversaciones normales y no sólo entre la gente más interesada en las cuestiones políticas. Aún reconociendo que algo parece moverse, que hay un cierto olor a rebeldía social, mi amigo y yo acabamos coincidiendo en una común apreciación acerca de ese pesimismo general. Ambos pensamos que –lamentablemente- en cuanto se produzca una ligera mejora en la capacidad adquisitiva, es altamente probable que veamos disiparse esa apariencia de rebeldía que hoy se percibe en las múltiples y nutridas manifestaciones de protesta. Y, más aún, coincidimos en que buena parte de esas masas hoy tan indignadas, volverán a su mansedumbre acostumbrada y apoyarán electoralmente al  primer partido (incluyendo el PP) que les prometa una subida del sueldo.

martes, 25 de marzo de 2014

22 M, ERROR DE FONDO


Si hubiera podido, habría estado en Madrid el 22 M, aún considerando errónea la estrategia de quienes promueven estas formas de resistencia. Hubiera ido por una razón de fraternidad con vecinos, amigos y muchísimas personas, conocidas o no, que sé participan en estas movilizaciones con la buena fe y el convencimiento de que sirven para hacer frente al gobierno y para detener sus continuadas  agresiones a la gente más vulnerable con la excusa de la crisis.
A día de hoy, mi discrepancia con estas convocatorias es de fondo y no sólo estratégica. Para realizar mi propio análisis crítico, intento prescindir de todo condicionamiento político, evito en lo posible dejarme influir por la opinión de organizaciones políticas o medios de comunicación, no menos políticos; ni siquiera por las personas a las que políticamente me siento más próximo. Ello no me impide saber que, aún en discrepancia radical con las élites que dirigen la izquierda, quienes criticamos sus errores tenemos por delante un largo camino que habremos de recorrer junto a la gente que les sigue, nuestros vecinos, amigos y mucha otra gente, que no ve otra salida a la encerrona de la crisis en la que estamos atrapados y que todavía mantiene su fe en los partidos y sindicatos de la izquierda, porque -todavía- piensan que éstos, por competir con la derecha gobernante, son de naturaleza contraria, cuando en realidad forman parte del mismo sistema.

jueves, 13 de marzo de 2014

DESTAPAR AL ESTADO

Estamos en la fase inicial del nuevo paradigma de la revolución integral y, dado el alcance de su programa y finalidad básica –reconstruir la esencia humana y vivir en democracia-, no parece aconsejable forzar el periodo de análisis y reflexión que nos ha de llevar a la adopción de una estrategia proporcionada a tal propósito de emancipación personal y social. Sin embargo, este periodo supone, a mi entender, un esfuerzo personal  y colectivo que, en sí mismo, ya forma parte de la estrategia revolucionaria e implica la necesidad de una organización básica que considero ha de prefigurar la de la nueva sociedad alternativa. A esta parte de la organización estratégica pienso dedicar mis próximas reflexiones, si bien, ahora me parece sustancial y prioritaria la parte de esa tarea que corresponde, nada menos, que al esfuerzo por (des)educarnos del amaestramiento al que cada individuo hemos sido sometidos durante toda nuestra vida; porque ese y no otro es el propósito de la educación estatal,  conseguir nuestra adaptación-aceptación, del sistema de sumisión en el que vivimos.