sábado, 3 de noviembre de 2012

EN DEMOCRACIA NO HABRÁ PARO



No tener trabajo es una situación relativamente nueva en la historia de la humanidad, una consecuencia directa del sistema económico que hace doscientos años empezó a concentrar la propiedad de los recursos naturales y productivos en manos de una minoría de la humanidad, obligando a la mayoría a trabajar para los propietarios de dichos recursos. Este sistema permite la acumulación de capital a partir de la explotación del trabajo humano, de ahí que  se le denomine capitalismo. La economía de mercado es su forma natural de producción, de asignación de los recursos y de intercambio, en la que todo lo que existe es susceptible de convertirse en mercancía, incluido el trabajo humano.


La democracia es la organización de la sociedad en la que cada individuo es considerado como un igual y, por tanto, en la que todos los recursos naturales y productivos son, necesariamente, de acceso igualitario y uso comunitario. Del mismo modo, la participación en la vida pública es responsabilidad de cada uno de los individuos de la comunidad, cuyo ejercicio  sólo es posible en libertad e igualdad. De ahí que, en democracia, participar y trabajar siempre será posible. En democracia sólo serán concebibles  dos excepciones para la participación política, como para el trabajo: quienes no quieran y quienes no tengan las condiciones físicas necesarias (por edad o enfermedad).

Entonces, ¿de qué vivirán quienes no quieran trabajar?. Pues de la renta comunitaria-básica a la que todos los miembros de cada comunidad tendrán derecho. Esta renta será el ingreso proveniente del impuesto por el uso de los recursos naturales y productivos, que tendrán naturaleza de bienes del común. La comunidad distribuirá esta renta igualitariamente entre todos los miembros de la misma, incluidos los que no quieren o no pueden trabajar.
En el caso de que esta renta satisfaciera las necesidades básicas, no sería necesario trabajar. Quien quiera trabajar o quien no tuviera suficiente con el ingreso de renta básica, siempre podrá realizar  un trabajo con el que participar en el sistema productivo de la comunidad, lo que proporcionará una renta comunitaria de productividad. Este sistema estará enfocado en aprovechar sosteniblemente  los recursos locales para satisfacer las necesidades básicas de todos los miembros de la comunidad:  alimentación, vestido, vivienda,  salud, educación, cultura y seguridad; cubiertas estas necesidades, el sistema productivo estará dedicado, además, a la producción de bienes básicos excedentes y de bienes secundarios de todo tipo, con destino al consumo propio y al intercambio comercial con otras comunidades, a escala regional, nacional e internacional.

La acumulación de riqueza en un polo es acumulación de miseria en otro. En el capitalismo globalizado el paro forzoso ya no es coyuntural, como en crisis anteriores, se ha convertido en estructural porque el sistema capitalista funciona con el objetivo prioritario de  incrementar la ganancia y con la lógica de reducir los costes. Reducir los costes con las mismas o más ganancias corporativas sólo es posible sustituyendo el trabajo humano por tecnología, reduciendo los puestos de trabajo y reduciendo los salarios. Hasta la crisis iniciada en 2007, la desigualdad en los ingresos fue difuminada por factores como el crédito fácil, que permitió a disfrutar de un estilo de vida con el que la propaganda del sistema incitaba a imitar a los que acumulaban la riqueza.
Hoy se incrementa la producción al tiempo que la pérdida de empleo, en una contradicción insalvable, que se agudiza con el desarrollo de las fuerzas productivas y que no tiene solución en el sistema capitalista. Es un poderoso fenómeno que provoca paro, miseria y desolación; un poderoso mecanismo que determina la toma de conciencia de los individuos y las masas, empujados a  defender sus puestos de trabajo.

El modelo ha colapsado en una colosal crisis de sobreproducción, que estalló en el verano de 2007 en los EEUU. Hemos iniciado un ciclo descendente que presagia una lenta y autodestructiva agonía del modelo de producción capitalista. ¿A dónde fueron a parar los millones de empleos destruidos en la agricultura y en la industria? Hasta el año 2002 han sido absorbidos por el sector de los Servicios, que ha llegado a ocupar al 80 % de la fuerza de trabajo en esos sectores terciarios. Ahora, en éstos sectores, los empleos se destruyen mucho más rápidamente que en la agricultura y en la industria, con la diferencia de que ahora no existe ningún otro sector emergente capaz de absorver el  colosal excedente de paro que genera esta endiablada dinámica a escala global. 

El número de personas en paro ha alcanzado su máximo histórico, cuarenta millones de personas han perdido su puesto de trabajo desde el año 2007.  Una tasa de paro controlada le sirve al sistema para regular sus costes de producción, pero un paro desbocado provoca una caída en la obtención de plusvalías, ya que éstas dependen del trabajo asalariado del que proviene la ganancia, de su parte no remunerada. Si bajan o desaparecen salarios, disminuye la capacidad de consumo y con ésta la producción cae en picado, haciendo que el sistema productivo sea insostenible en forma autoacelerada. El diagnóstico es obvio: se trata de un sistema que no admite reforma ni reparación.

Sólo caben dos alternativas. La primera está en marcha: una combinación de recortes sociales-ingeniería financiera-devaluación democrática, que permita restaurar la tasa de ganancias, aún a riesgo de provocar convulsiones sociales imposibles de controlar. La otra alternativa es la de un cambio de modelo que supere los dos grandes impedimentos sobre los que se fundamenta el  actual sistema, la economía de mercado y la  oligocracia representativa. Todavía hay quien la denomina “socialismo”; yo no, yo creo que su denominación correcta es “democracia”, porque la realidad nos ha demostrado que el socialismo no incluye necesariamente la democracia, pero ésta, por contra, siempre incluirá  al socialismo. 

Tial, mi sati diri "Projekto Demokratio", en la universala lingvo de Esperanto.

2 comentarios:

Ane Elexpe dijo...

Te dejo publicado en el fb del frente cívico de valladolid, hale, porque lo mereces :)

nanin dijo...

Gracias, Ane