sábado, 5 de marzo de 2011

PADRE MARCHÓ


Hombre que se va


En el tránsito de febrero a marzo, la vida se llevó por delante a los padres de dos amigos, Jose y Ane. Siento próximo su dolor, que me remite a otro mío,  que me acompaña desde que falta mi propio padre, desde que mis conversaciones con él son monólogos con imaginadas respuestas, a veces  tristes y a veces muy divertidas. Sé que tengo mucho que ver con él y que le debo la parte mejor de lo que soy, su tozudez y sensibilidad, su obrera y exquisita educación, por transmisión celular, racional y emocional, de algún modo que desconozco.

Imagino una intimidad compartida y social, un momento en la existencia de mis dos amigos, uno de estos días negros, huérfanos, un momento previo al adiós definitivo, imagino sus cuerpos  acurrucados como entonces el mío, encogidas las piernas, garganta y corazón pegados, los ojos vidriosos  y la mirada perdida en la noche  de afuera, mientras llueve intensamente, cuando las lágrimas se confunden con el agua que resbala vertical y a raudales por el cristal de la ventanilla del coche, camino de casa, en presencia de otro amigo que conduce a toda velocidad, porque nosotros no podemos con este dolor, porque ha muerto padre...un fuerte abrazo, amigos.   

1 comentario:

ane dijo...
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